EFE.- El manejo del caso de Jeffrey Epstein y una teoría de conspiración sobre su presunta "lista de clientes" y su muerte desataron esta semana un choque interno entre los "influencers" del movimiento "Make America Great Again" (MAGA) de Donald Trump, el Departamento de Justicia (DOJ) y el FBI.
Las mayores figuras públicas de MAGA, como Laura Loomer, solicitaron la dimisión de Pam Bondi, la fiscal general de Estados Unidos, tras difundirse un memorando en el que el DOJ y el FBI concluyeron que no había evidencias de que Epstein, acusado de tráfico sexual de menores, mantuviera una "lista de clientes" famosos a los que chantajeaba.
El documento, revelado el lunes, también confirmó que el magnate se suicidó en una prisión de Nueva York en el 2019, lo que niega una teoría de conspiración popular entre la derecha estadounidense sobre un supuesto asesinato de Epstein para proteger a sus conocidos, entre quienes figura el expresidente Bill Clinton (1993-2001).
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Los simpatizantes más acérrimos del movimiento quedaron insatisfecho con los hallazgos, pues Trump, Bondi y el subdirector del FBI, Dan Bongino, prometieron antes del comienzo de esta administración revelar "la verdad" sobre el caso.
Loomer, una de las influencers más cercanas a Trump, reiteró este sábado su exigencia de que renuncie Bondi, a quien llama "Scam Blondi" o "rubia estafadora", una petición que comparten figuras como Megyn Kelly.
"Como alguien que está bastante conectada con todas las facciones de la base MAGA, no puedo suavizar qué tanta buena voluntad le ha costado Pam 'Blondi' a la administración Trump con su base esta semana. Es una lastra enorme para el presidente Trump", escribió en X.
La pugna entre el DOJ y el FBI
La controversia produjo una pugna entre el Departamento de Justicia y el FBI, pues el círculo de Bondi acusó al de Bongino de plantar historias en la prensa conservadora para desacreditarla, mientras que él responsabilizó a la fiscal del fiasco del magnate, según varios medios, estadounidenses.
Ante los rumores, el vicefiscal, Todd Blanche, afirmó que es "patentemente falso" que exista alguna diferencia entre ellos en el nuevo memo sobre Epstein.
"Trabajé de forma cercana con el director del FBI, Kash Patel, y el subdirector Bongino, todos firmamos los contenidos del memo y las conclusiones", aseveró.
Pero la polémica provocó que Bongino considerara renunciar, según contaron fuentes cercanas a medios como CNN, NBC y Axios.
En tanto, Trump expresó su irritación al responder el martes ante cuestionamientos de la prensa.
"¿Siguen hablando de Jeffrey Epstein? Se ha hablado de este tipo durante años. Estás preguntando y tenemos lo de (las inundaciones en) Texas, tenemos eso, tenemos todas estas cosas. ¿Y todavía están hablando de este tipo, de este asqueroso? Es increíble", exclamó.
Por su parte, los demócratas en el Congreso aprovecharon la controversia para exigir que el DOJ revelará el expediente completo del caso y para resaltar las divisiones que hay en el gobierno de Trump.
"Wow. ¿Quién hubiese pensado que elegir a un violador (en referencia a Trump) hubiese complicado la difusión de los documentos de Epstein?", escribió la congresista Alexandria Ocasio-Cortez en X.