EFE.- Tras más de cuatro décadas liderando redes de narcotráfico internacionales, Ismael "El Mayo" Zambada se ha declarado culpable este lunes de dos de los principales cargos que pesaban sobre él en una Corte de Nueva York, lo que supone la caída definitiva del cerebro en la sombra del Cártel de Sinaloa.
"El Mayo" (El Álamo, 75 años), quien siempre se ha considerado "un campesino más", se consagró como una figura clave del narcotráfico a nivel mundial, operando desde la clandestinidad de sus múltiples refugios en las sierras del noroeste mexicano.
Proveniente de una familia de agricultores y huérfano de padre desde los 12 años, Zambada comenzó a trabajar desde niño en el campo y como lavacoches, en una época —entre los años sesenta y setenta— en que la industria minera comenzaba a decaer en Sinaloa. En 1969 dio el salto al narcotráfico, el negocio que marcaría y definiría el rumbo de su vida durante los siguientes 56 años.
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Forjado en el clima semiárido de las montañas sinaloenses, entre el ganado y las plantaciones, "El Mayo" adoptó siempre un perfil bajo que dificultó su captura por parte de las autoridades mexicanas y estadounidenses durante más de cuatro décadas.
Si otras figuras como "El Chapo" se regodeaban con sus fincas de lujo, coches de alta gama, o conectando incluso con estrellas de Hollywood o artistas de moda a los que encargaban "narcocorridos" en su honor, Zambada prefería permanecer en el anonimato.
El impulso de la DEA y las cirugías plásticas
El apellido Zambada figuró por primera vez en expedientes judiciales estadounidenses en 1977, con la detención de su cuñado, el cubano Antonio Cruz, quien le introdujo en el mundo del narcotráfico y con el que comenzó a colaborar trasladando cocaína entre Miami o Los Ángeles y los estados fronterizos en suelo mexicano.
Fueron las operaciones de la DEA —en articular sus golpes decisivos contra el poderoso Cártel de Guadalajara a finales de los años ochenta— las que finalmente impulsaron el ascenso de "El Mayo".
"El Mayo", quien comenzó a acaparar aún más titulares tras la primera detención de "El Chapo" en 1993, se replegó en la sierra rodeado de un retén de hombres y un estrecho círculo de confianza. Además, optó por someterse ocasionalmente a cirugías plásticas para hacerse irreconocible cada vez que abandonaba sus guaridas en Sinaloa.
Para entonces ya se había aliado con Guzmán Loera, Héctor "El Güero" Palma y los hermanos Beltrán Leyva para fundar el Cártel de Sinaloa.
Desde la recaptura y posterior extradición de "El Chapo" (2016-2017) fungía como líder supremo del Cártel de Sinaloa, pero a la par fue acumulando golpe tras golpe de las autoridades en su estructura familiar y criminal.
Los tiempos han cambiado en el Cártel de Sinaloa desde que "El Mayo" fue entregado a las autoridades estadounidenses, tras aterrizar en una pista cercana a Texas a bordo de una avioneta.
Todo apunta a que se trató de una traición orquestada por Joaquín Guzmán López, hijo de "El Chapo", quien también viajaba en la aeronave.
Zambada, que también en 2010 admitió que tenía "pánico" ante la idea de ser encerrado en Estados Unidos y no descartaba suicidarse, se ha declarado hoy finalmente culpable, pero en una entrevista alertaba: "Si me atrapan o me matan, nada cambia (...) El narco está en la sociedad, arraigado como la corrupción".