A lo largo de este miércoles se han difundido diversas versiones de la causa que habría llevado al cierre del espacio aéreo en El Paso, Texas.
Medios y funcionarios han afirmado que se pudo tratar de una incursión de cárteles mexicanos en su territorio, también lo atribuyen a una prueba de armas o incluso han señalado que no se trató de un dron, sino de un globo de fiesta.
El primer integrante del gabinete de Trump en hacer una declaración pública del caso fue el secretario de Transporte, Sean Duffy, quien afirmó que hubo una intervención de los cárteles en Estados Unidos.
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"La Administración Federal de Aviación y el Departamento de Guerra actuaron rápidamente para abordar una incursión de un cártel con drones", escribió en su cuenta de X.
Medios locales han afirmado que el Departamento de Defensa no comunicó sus planes de poner a prueba un láser antidrones con la FAA, lo que provocó el cierre abrupto del espacio aéreo.
Horas después, el medio estadounidense Fox News citó las declaraciones de un funcionario quien afirmó que el Ejército no derribó un dron y se trata en realidad de un globo de fiesta.
"El Pentágono ha estado probando nueva tecnología antidrones, incluyendo un láser de alta energía, cerca de la base militar de Fort Bliss, Texas. Dicho láser se utilizó para derribar lo que parecían ser drones extranjeros, y posteriormente se identificó como un globo", declaró esta fuente sin identificar.
La restricción abarcaba un área de 16 kilómetros alrededor de El Paso y la vecina comunidad de Santa Teresa, en el estado de Nuevo México.
La suspensión de vuelos en la zona limítrofe entre Estados Unidos y México coincide con un aumento en la tensión entre los gobiernos de los dos países tras las reiteradas amenazas del presidente, Donald Trump, de posibles ataques en tierra contra los cárteles, designados como organizaciones terroristas por Washington.
Con información de EFE