AP.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo el viernes que un cambio de poder en Irán “sería lo mejor que podría pasar”, mientras el gobierno estadounidense evalúa si ejerce una acción militar contra Teherán.
Trump hizo estos comentarios poco después de hacer una visita a las tropas en Fort Bragg, Carolina del Norte, y tras confirmar anteriormente que envió un segundo grupo de portaaviones a Medio Oriente para una posible acción militar contra Irán.
“Parece que sería lo mejor que podría pasar”, dijo Trump en un diálogo con reporteros cuando se le preguntó sobre el derrocamiento del gobierno teocrático. “Durante 47 años, no han hecho más que hablar y hablar y hablar”.
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Previamente, Trump declaró que decidió trasladar un segundo portaaviones a Medio Oriente mientras presiona a Irán para que llegue a un acuerdo sobre su programa nuclear.
El USS Gerald R. Ford, el portaaviones más grande del mundo, está siendo enviado del mar Caribe y a Medio Oriente para unirse a otros buques de guerra y activos militares que Estados Unidos ha acumulado en la región.
El despliegue planeado se producirá apenas unos días después de que Trump sugiriera que pronto habría una nueva ronda de conversaciones con los iraníes.
Esas negociaciones no se han materializado, mientras uno de los principales responsables de seguridad de Teherán visitó Omán y Qatar esta semana e intercambió mensajes con los intermediarios estadounidenses.
“En caso de que no lleguemos a un acuerdo, lo necesitaremos”, dijo Trump a los reporteros sobre el segundo portaaviones. Añadió: “Saldrá muy pronto”.
Las naciones árabes del golfo Pérsico han advertido ya que cualquier ataque podría derivar en otro conflicto en una región que aún se recupera de la guerra entre Israel y Hamás en la Franja de Gaza.
Mientras tanto, los iraníes comienzan a cumplir el duelo de 40 días por los miles de fallecidos en la represión de Teherán a las protestas a nivel nacional del mes pasado, lo que incrementa la presión interna que enfrenta la República Islámica, golpeada por las sanciones.
El Ford, cuyo nuevo despliegue fue reportado en primer lugar por The New York Times, se unirá al USS Abraham Lincoln y a los destructores con misiles guiados que lo acompañan, que han estado en la región por más de dos semanas.
Las fuerzas estadounidenses derribaron ya un dron iraní que se acercó al Lincoln el mismo día de la semana pasada en que Irán intentó detener un barco con bandera estadounidense en el estrecho de Ormuz.
El Ford, en la fuerza de ataque contra Venezuela
Esto supone un rápido cambio de rumbo para el Ford, que Trump envió del mar Mediterráneo al Caribe en octubre, mientras el gobierno reforzaba su enorme presencia militar en la antesala de la sorpresiva incursión del mes pasado, en la que fue capturado el entonces presidente venezolano Nicolás Maduro.
También parece contradecir las estrategias de seguridad nacional y defensa del gobierno de Trump, que priorizan el hemisferio occidental por encima de otras regiones del mundo.
En respuesta a preguntas sobre el traslado del Ford, el Comando Sur de Estados Unidos dijo que las fuerzas estadounidenses en Latinoamérica seguirán “contrarrestando actividades ilícitas y actores malignos en el hemisferio occidental”.
“Si bien la postura de fuerzas evoluciona, nuestra capacidad operativa no lo hace”, dijo en un comunicado el coronel Emanuel Ortiz, portavoz del Comando Sur. Las “fuerzas permanecen plenamente listas para proyectar poder, defenderse y proteger los intereses de Estados Unidos en la región”.
El grupo de ataque del Ford llevará a más de 5 mil soldados adicionales a Medio Oriente, pero pocas capacidades o armas que no existen ya dentro del grupo del Lincoln.
Tener dos portaaviones duplicará el número de aeronaves y municiones disponibles para los planificadores militares y para Trump.
Dada la posición actual del Ford en el Caribe, es probable que pasen semanas antes de que llegue frente a la costa de Irán.
Trump ha amenazado repetidamente con usar la fuerza para obligar a Irán a que acepte restringir su programa nuclear y, anteriormente, por la sangrienta represión de Teherán a las protestas realizadas a nivel nacional.
Irán y Estados Unidos mantuvieron conversaciones indirectas en Omán hace una semana, y Trump advirtió después a Teherán que no alcanzar un acuerdo con su gobierno sería “muy traumático”.
Conversaciones similares sostenidas el año pasado finalmente se rompieron en junio, cuando Israel lanzó lo que se convirtió en una guerra de 12 días contra Irán que incluyó el bombardeo de Estados Unidos a sitios nucleares iraníes.
A la pregunta de un reportero sobre las nuevas negociaciones, Trump respondió el viernes que "creo que serán exitosas. Y si no lo son, va a ser un mal día para Irán".
El miércoles, el mandatario mantuvo largas conversaciones con el primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, y afirmó que le insistió en que las negociaciones con Irán debían continuar.
Netanyahu insta al gobierno a presionar a Teherán para que reduzca su programa de misiles balísticos y ponga fin a su apoyo a grupos extremistas como Hamás y Hezbollah como parte de cualquier acuerdo.
Irán ha insistido en que su programa nuclear tiene fines pacíficos. Antes de la guerra de junio, el país había enriquecido uranio hasta una pureza del 60%, un corto paso técnico antes de alcanzar los niveles de grado armamentístico.
Los largos despliegues de portaaviones afectan a las tripulaciones y a los buques
El USS Ford comenzó su despliegue a finales de junio de 2025, lo que significa que, en dos semanas, su tripulación estará movilizada por ocho meses.
Aunque no está claro cuánto tiempo permanecerá el buque en Medio Oriente, la medida encaminará a la tripulación para un despliegue inusualmente largo.
El principal oficial de la Marina, el almirante Daryl Caudle, dijo a los reporteros el mes pasado que mantener al Ford más tiempo en el mar sería “altamente disruptivo” y que él era “un gran opositor a las extensiones”.
Los portaaviones suelen desplegarse por seis o siete meses. “Cuando pasa de ese plazo, eso altera vidas, altera cosas (...) funerales que estaban planeados, matrimonios que estaban planeados, bebés que estaban planeados”, dijo Caudle.
Señaló que extender el despliegue del Ford complicaría su mantenimiento y conservación al desajustar el calendario de reparaciones, añadir más desgaste y aumentar el número de equipos que necesitarán atención.
En comparación, el portaaviones USS Dwight D. Eisenhower tuvo un despliegue de nueve meses en Medio Oriente en 2023 y 2024, cuando pasó gran parte de su tiempo enfrentándose a los rebeldes hutíes respaldados por Irán en Yemen.
El buque entró en mantenimiento a principios de 2025 según lo programado, pero superó con creces su fecha de finalización, prevista para julio, y permanece en el astillero hasta el día de hoy.
Caudle dijo a The Associated Press en una entrevista reciente que su visión es desplegar buques más pequeños y nuevos cuando sea posible, en lugar de recurrir de manera constante a enormes portaaviones.
El despliegue se produce mientras Irán está de luto
Irán enfrenta una ira aún latente por su amplia represión a toda la disidencia. Ese sentimiento podría intensificarse en los próximos días a medida que las familias de los fallecidos comiencen el tradicional duelo de 40 días por sus seres queridos.
Videos publicados en internet han mostrado ya a dolientes reunidos en distintas partes del país mostrando retratos de sus muertos.
Una grabación presuntamente mostró a dolientes en un cementerio en la provincia de Razavi Khorasan, el jueves. Allí, con un gran altoparlante portátil, la gente entonaba la canción patriótica “Ey Iran”, que data de la década de 1940, cuando la nación estaba bajo el gobierno del sha Mohammad Reza Pahlavi.
Aunque inicialmente fue prohibido tras la Revolución Islámica de 1979, el gobierno teocrático de Irán la ha utilizado para recabar apoyo.