AP.- Los aeropuertos que prestan servicio a Washington, D.C., Baltimore y algunas ciudades de Virginia suspendieron brevemente todos los vuelos el viernes por la noche debido a lo que, según las autoridades federales, fue un fuerte olor químico en el centro de control de vuelos que gestiona el tráfico hacia esos aeropuertos.
Según un portavoz del Departamento de Transporte, la Administración Federal de Aviación (FAA, por sus siglas en inglés) detuvo temporalmente el tráfico en el Aeropuerto Nacional Ronald Reagan de Washington, el Aeropuerto Internacional Washington Dulles, el Aeropuerto Internacional Baltimore-Washington, el Aeropuerto Charlottesville–Albemarle y el Aeropuerto Internacional de Richmond debido al olor químico en el Potomac TRACON.
El TRACON es una instalación de control de aproximación por radar terminal que gestiona el tráfico aéreo de esas regiones, según el sitio web de la FAA.
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Kristen Alsop, portavoz de la FAA, indicó que los controladores regresaban al trabajo y que las operaciones de vuelo deberían volver a la normalidad pronto.
El Aeropuerto Internacional Baltimore-Washington señaló en una publicación en la red social X que se había levantado la suspensión en tierra de la FAA que afectaba los vuelos hacia y desde el aeropuerto, pero que “es posible que haya algunos retrasos residuales de vuelos esta noche”.
La Oficina de Manejo de Emergencias de la ciudad de Nueva York advirtió a los viajeros que los vuelos hacia Washington podrían sufrir retrasos significativos el viernes por la noche.
“Los viajeros que se dirigen al área de DC deben prever posibles retenciones en tierra, demoras en las salidas y cancelaciones, y consultar directamente con su aerolínea antes de dirigirse al aeropuerto”, afirmó la agencia en una publicación en X.
Es la segunda vez este mes que aeropuertos de la región han tenido que suspender vuelos debido a un olor químico en la instalación de Potomac.
La suspensión anterior de los vuelos en tierra, que duró aproximadamente una hora, fue consecuencia de un fuerte olor que se rastreó hasta un circuito, manifestó el secretario de Transporte, Sean Duffy, en una publicación en X.
En ese incidente, las operaciones se reanudaron después de que los bomberos confirmaran que no había peligro para los controladores de tráfico aéreo.