LATAM

Venezolanos enviados por el gobierno de Trump a cárcel de Bukele acusan torturas: HRW
Miércoles 3 de Diciembre de 2025
MEDIDAS MIGRATORIAS

Venezolanos enviados por el gobierno de Trump a cárcel de Bukele acusan torturas: HRW

Un informe de la organización apunta que los prisioneros eran sometidos a golpes, violaciones a sus derechos e incluso eran privados de agua y comida

Créditos: EFE
Escrito en LATAM el

EFE.- Los migrantes venezolanos enviados por la administración de Donald Trump al Centro de Confinamiento del Terrorismo (Cecot) del presidente Nayib Bukele en El Salvador denuncian haber sufrido torturas, reveló este miércoles la organización Human Rights Watch (HRW).

La organización denunció en un informe, en colaboración con la ONG Cristosal, con sede en Guatemala, que los 252 migrantes venezolanos enviados a la prisión de máxima seguridad estuvieron sometidos a torturas, violaciones y fueron privados de acceso a comida y agua, de acuerdo con los testimonios de un centenar de familiares y cerca de cincuenta expresos.

“Lo que descubrimos es que estos venezolanos sufrieron torturas sistemáticas durante los casi cuatro meses que estuvieron en el centro. Día tras día eran golpeados por los guardias, los golpeaban por hablar en voz alta, los golpeaban por todo, lo que nos llevó a la conclusión de que no se trataba de casos aislados, sino que era algo sistemático”, aseguró Juanita Goebertus, directora de la división de América de HRW en la presentación en Washington del informe "Llegaron al infierno".

Los migrantes fueron enviados al Cecot entre marzo y abril, luego de que la administración de Trump los acusara de terrorismo, y el 18 de julio fueron repatriados a Venezuela como parte de un acuerdo de intercambio de prisioneros entre Estados Unidos, Venezuela y El Salvador.

HRW documentó "al menos tres casos de violencia sexual por parte de los guardias contra los migrantes venezolanos" así como "abusos verbales y psicológicos muy graves".

Los testimonios explicaron que no tenían un acceso adecuado a agua potable, a comida ni a una atención médica.

"El agua que utilizaban para beber y para cocinar era amarilla y a veces estaba caliente", explicó la directora.

Además, cuatro de los entrevistados aseguraron haber tenido pensamientos suicidas y uno de ellos lo intentó. 

El documento acusa a Estados Unidos de ser "cómplice" de este patrón de violencia contra los venezolanos y revela, en contra de lo que argumenta la Casa Blanca, que estas personas no eran terroristas ni criminales.

"En este grupo de hombres no hay terroristas. Hay hombres que huyen de la violencia de las bandas y la dictadura en Venezuela, que luego fueron expulsados y suspendidos de sus derechos en El Salvador dentro de una prisión para terroristas", afirmó Noah Bullock, director ejecutivo de Cristosal.