El Consejo Nacional Electoral (CNE) de Honduras hizo un llamado este domingo para que se permita el ingreso de ciudadanos locales e internacionales a observar el conteo de votos.
En un comunicado, el organismo señaló que esto se realiza con la finalidad de que se garantice la transparencia del proceso en el que se elige nueva persona para ocupar la presidencia y algunos legisladores.
El desplegado fue publicado en el marco de reportes en redes sociales en los que señalan que se ha sacado por la fuerza a los observadores de algunos centros de votación.
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De acuerdo con el documento oficial, el llamado se realizó a las Juntas Receptoras de Votos (JRV), Custodios Informáticos Electorales (CIE) y a las Fuerzas Armadas de Honduras para que brinden las facilidades necesarias a la ciudadanía.
"En esta etapa del proceso no es requerido portar credenciales para observar el escrutinio público, y cualquier ciudadano lo puede hacer" se lee en el documento compartido a través de redes sociales.
Más de seis millones de hondureños fueron convocados para sufragar en una jornada en la que además del presidente y tres designados presidenciales o vicepresidentes, se escogerán 128 diputados y sus respectivos suplentes y los 298 alcaldes y vicealcaldes municipales.
Hay un poco más de 4 mil observadores nacionales e internacionales participantes en el proceso, entre ellos representantes de la Unión Europea, la Organización de los Estados Americanos (OEA) y congresistas de Estados Unidos.
Una vez finalizada la votación, el CNE tiene un máximo de 30 días para realizar la declaratoria oficial de los comicios.
Las autoridades electorales comenzaron el domingo el conteo de la reñida contienda presidencial en Honduras en la que los decidieron entre una candidata del continuismo y dos opositores de partidos conservadores que buscan regresar al poder, tan sólo días después que el mandatario Donald Trump interviniera apoyando a uno de los candidatos y anunciando que indultaría a un exgobernante.
El CNE extendió por una hora más el cierre de los recintos en una jornada que transcurrió sin informes de incidentes importantes, pero con gran afluencia.
Al abrir la votación, la consejera presidenta del CNE, Ana Paola Hall, llamó a los candidatos a no hacer declaraciones tempranas de victoria y respetar la Transmisión de Resultados Electorales Preliminares (TREP), que se realizará a las 9:00 de la noche, hora local.
Tres de los cinco contendientes en la boleta presidencial llegaron en un virtual empate en el primer lugar, según las encuestas: Rixi Moncada, una abogada y aliada de la mandataria saliente Xiomara Castro que se postuló por el partido oficialista Libertad y Refundación (Libre) de izquierda, el popular expresentador de televisión Salvador Nasralla, que busca por cuarta vez la presidencia, esta vez por el conservador Partido Liberal, y el empresario conservador Nasry Asfura , del también conservador Partido. Nacional.
Trump interviene
A pocos días de la votación, Trump logró al enviar un mensaje de respaldo al conservador Asfura, abandonado por el partido del exmandatario Juan Orlando Hernández, extraditado y sentenciado en Estados Unidos a 45 años de prisión por tráfico de drogas y armas.
“El único verdadero amigo de la libertad en Honduras es Tito Asfura”, escribió Trump. “Tito y yo podemos trabajar juntos para luchar contra los 'narcocomunistas' y llevar la ayuda necesaria al pueblo de Honduras”.
También vinculó a Moncada con Fidel Castro y describió a Nasralla como “prácticamente comunista” y lo señaló de estar involucrado en un “intento de engañar al pueblo”.
El viernes Trump indicó en su cuenta de Truth Social que indultará a Hernández al explicar que fue “tratado de manera muy dura e injusta”, y el domingo, consultado sobre el asunto por periodistas que viajaban con él en el Air Force One, argumentó que respondía a las peticiones de los hondureños que creían que el caso tenía motivaciones políticas.
Principales candidatos y sus propuestas
Moncada, de 60 años, ayudó a fundar Libre tras el derrocamiento del entonces presidente Manuel Zelaya, esposo de Castro, en 2009, y se lanzó a la carrera presidencial con el fin de seguir los pasos de Castro, quien se convirtió en la primera mujer presidenta del país.
Busca capitalizar algunos de sus logros en lo social y políticas de seguridad a pesar de la perenne insatisfacción de los votantes hacia sus gobernantes y las dificultades en uno de los países más desiguales e inseguros de América Central.
Las tasas de asesinatos y desempleo han mejorado durante los últimos cuatro años —incluso el Fondo Monetario Internacional aplaudió la responsabilidad fiscal de su administración—, pero no está claro si los presionarán recompensarán a la candidata oficialista en un país que sigue teniendo la tasa de homicidios más alta de Centroamérica.
Moncada, exsecretaria de Finanzas y Seguridad en el gobierno de Castro, habla de “democratizar” la economía con medidas como una estructura tributaria más progresiva y un acceso más fácil a créditos crecientes.
Nasralla, de 72 años, quien se sumó a la fórmula de Castro en las pasadas elecciones y fue vicepresidente durante un breve período, se ha centrado en erradicar la corrupción en su discurso de campaña.
Asfura, de 67 años, se postuló por segunda vez a la presidencia por el Partido Nacional. Dirigió la alcaldía de Tegucigalpa durante ocho años y se presenta como un constructor práctico capaz de abordar las necesidades de infraestructura del país. Sin embargo, también ha sido señalado por malversación de fondos públicos, acusación que rechaza.
¿Y los hondureños?
Al pasar por un centro de votación en la capital Rubén Darío Molina, un guardia de seguridad de 55 años, dijo que no votaría porque tenía que trabajar. Pero tuvo palabras especiales para Trump, cuyo gobierno lo deportó de regreso a su natal Honduras hace un mes, después de 20 años viviendo en Estados Unidos.
Había trabajado como paisajista en Miami, pero un día el Servicio de Migración y Control de Aduanas (ICE) lo detuvo en la calle, separándolo de su esposa e hijo, ciudadanos estadounidenses.
“No creo en los políticos”, dijo. “Los políticos son basura, como lo ocupan a uno como escalera para ascender".
Una opinión contraria tuvo Carlos Alberto Figueroa, un jubilado de 71 años que considera que el proyecto de la presidenta Castro debe continuar “para que haya desarrollo, una mejor economía y seguridad, como ha sucedido hasta ahora”.
Con Información de AP.