LATAM

"Son exmilitares": Petro corrige versión sobre colombianos implicados en ataque contra el Ejército en Michoacán
Viernes 5 de Diciembre de 2025
PRESIDENTE DE COLOMBIA

"Son exmilitares": Petro corrige versión sobre colombianos implicados en ataque contra el Ejército en Michoacán

En una publicación en redes sociales, aseguró que el Cártel de Los Reyes contrató a mercenarios colombianos para enfrentar el estado mexicano

Créditos: Reuters
Escrito en LATAM el

El presidente de Colombia, Gustavo Petro, aclaró que los 12 colombianos involucrados en el atentado contra el ejército mexicano en Michoacán, no son militares activos, sino exmilitares.

En una publicación en redes sociales, aseguró que el Cártel de Los Reyes contrató a mercenarios colombianos para enfrentar el estado mexicano. 

“En Colombia el mercenarismo debe ser prohibido con alta pena de prisión, no se usa el dinero público de Colombia, e incluso el dinero del pueblo norteamericano para entrenar gente que después vende sus conocimientos militares, a los enemigos de la humanidad”, dijo.

Esta mañana, el presidente de Colombia, Gustavo Petro, reconoció que algunos de los colombianos detenidos por la explosión de una mina terrestre que mató a ocho elementos del Ejército mexicanos en el estado de Michoacán, son militares en funciones.     

Esta tarde, el embajador de Colombia en México, Fernando García, aseguró el miércoles que la reciente detención de 11 militares colombianos en un operativo en Michoacán tiene un impacto negativo en las negociaciones que se adelantan para que se disminuyan las inadmisiones de colombianos en los aeropuertos mexicanos.

Los exmilitares colombianos fueron detenidos como sospechosos de participar en un ataque con explosivos ocurrido en la frontera entre Jalisco y Michoacán el 28 de mayo, en el que murieron seis militares mexicanos.

“Este tipo de situaciones tienen un impacto grande, por ejemplo, en las negociaciones que estamos llevando para que las inadmisiones de turistas y viajeros colombianos que llegan a México puedan ser reducidas o eliminadas”, señaló García en un programa de divulgación de la Cancillería.

“La participación de actores colombianos en hechos delictivos se convierten a la vez en medidas que de manera reactiva asume el gobierno mexicano para controlar el ingreso de colombianos”, explicó.

Las inadmisiones de colombianos en los aeropuertos son un tema clave que ha estado en las discusiones bilaterales desde hace años por denuncias sobre presuntos malos tratos.

En marzo, Colombia informó que las negociaciones para reducir las inadmisiones avanzaban positivamente con las autoridades mexicanas con mecanismos que agilizaran la verificación de datos para la entrada de colombianos.

Sin embargo, el embajador de Colombia en México teme que haya retrocesos y mayores inadmisiones. ”Desde este punto de vista, tiene un impacto negativo en el turismo y en el posible maltrato o devolución de colombianos por parte de las autoridades mexicanas”, afirmó.

En 2024, se duplicó la cifra de colombianos rechazados en los aeropuertos mexicanos, al pasar del 4% de todas las llegadas en 2023 al 8%, cuando no pudieron entrar más de 53 mil, según datos oficiales del Instituto Nacional de Migración.

La Cancillería colombiana confirmó que 11 de los 17 detenidos en el operativo tienen nacionalidad colombiana y pertenecieron a las Fuerzas Militares, sin detallar sus rangos ni identidades.

El presidente colombiano Gustavo Petro señaló el martes en una alocución que entre los detenidos hay militares “activos”, pero el miércoles corrigió que eran retirados desde un mensaje de X, antes Twitter.

El embajador García señaló que están trabajando de la mano con el gobierno mexicano para hablar sobre cómo superar las “criminalidades transnacionales” que afectan a los dos países y a la región.

El gobierno colombiano busca tener instrumentos legales, a través de un proyecto de ley que cursa en el Congreso, que le permitan enfrentar a organizaciones internacionales que reclutan a los exmilitares colombianos, curtidos en el prolongado conflicto interno de cinco décadas, como mercenarios en otros países.

Con información de AP.