Reuters.- El oleoducto colombiano Caño Limón-Coveñas sufrió el domingo un nuevo ataque con explosivos que obligó a suspender el bombeo de petróleo entre los campos de producción del noreste del país.
Un puerto del Caribe desde donde se exporta, informó Cenit, la filial de Ecopetrol dedicada al transporte de hidrocarburos.
El atentado, que no dejó víctimas fatales ni heridos, se registró en una zona rural del municipio de Saravena, en el departamento de Arauca, obligando a activar el plan de emergencia y contingencia para controlar el derrame de crudo y la contaminación ambiental, reportó el Cenit.
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La filial de Ecopetrol no atribuyó el ataque a ninguna organización, pero según las Fuerzas Militares colombianas en la zona se reportó la presencia del Ejército de Liberación Nacional (ELN) y disidencias de las FARC.
Ambos se apartaron de un acuerdo de paz firmado en el 2016 para poner fin a un conflicto armado de más de medio siglo dejó más de 450 mil muertos.
El oleoducto Caño Limón-Coveñas, de 773 kilómetros de longitud con capacidad para transportar hasta 210 mil barriles diarios de crudo —es blanco de frecuentes ataques— algunos de los cuales provocaron incendios o contaminación en ríos y quebradas, según Compañía.
En el 2024 se registraron 32 voladuras de tuberías en el país sudamericano de 50 millones de habitantes, de acuerdo con estadísticas del Ministerio de Defensa.