Ecuador es uno de los países de Latinoamérica a los que se han expandido grupos criminales mexicanos como el Cártel de Sinaloa y el Cártel Jalisco Nueva Generación, reporta el medio estadounidense The Wall Street Journal.
La publicación señala que estos cárteles operan en Ecuador a través de las bandas locales, que según el medio, se han vuelto más violentas al adoptar las tácticas de los narcotraficantes mexicanos; el país es un punto de una disputa territorial porque se encuentra en una ubicación estratégica entre Perú y Colombia.
“Estos dos cárteles se están extendiendo como un cáncer por todo el mundo (…) el objetivo final es que uno u otro cártel domine Ecuador”, comentó al medio Mike Vigil, exdirector de operaciones internacionales de la DEA.
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La disputa territorial ha llevado a que aumenten los índices de violencia de Ecuador: el WSJ señala que en la primera mitad del año aumentaron los homicidios a una tasa aproximada de 50 por cada 100 mil, el doble que en México.
En contraste, la publicación señala que en 2018 se tenía una tasa inferior a seis homicidios por cada 100 mil habitantes, que es similar a la de Estados Unidos.
También narra el hallazgo de un santuario dedicado a la Santa Muerte en Ecuador, donde también se encontraba una imagen de Jesús Malverde, —venerados por los narcotraficantes mexicanos—, en el que los locales prendían velas y rezaban para pedir protección antes de salir a matar, según el testimonio de Roberto Santamaría, policía que participó en la operación de esta localización.
Esta semana, el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, realizó visitas a México y Ecuador para atender el problema de la seguridad.
En México acordó una colaboración conjunta a través de un grupo de alto nivel para acciones conjuntas contra el crimen organizado, pero el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum dijo que se respetarán ambas soberanías.
Por otra parte, el acuerdo de Marco Rubio en Ecuador incluye 20 millones de dólares, de los que 13 millones se utilizarán en fondos generales de seguridad para Ecuador y seis millones de dólares para drones destinados a la Armada ecuatoriana.