EFE.- Organizaciones sindicales, estudianteles y gremiales de Venezuela marcharon este jueves en Caracas hacia el palacio presidencial de Miraflores para exigir aumentos de salario, mientras que algunoas personas se manifestaron contra los presos políticos extranjeros en la cárcel de Rodeo 1.
En la primera movilización, los inconformes señalan que los salarias están congelados desde 2022; llevan cuatro protestas este año, aunque esta es la primera con dirección hacia el palacio presidencial.
Los representantes sindicales y dirigentes de la protesta, convocada en varias ciudades, no han revelado la ruta exacta de la movilización en Caracas, que se desarrolla un día después de que la presidenta venezolana, Delcy Rodríguez, anunciara que el próximo 1 de mayo habrá un aumento de salario "responsable", sin dar detalles sobre el ajuste.
El salario mínimo venezolano se mantiene desde marzo de 2022 en 130 bolívares mensuales, que entonces equivalían a 30 dólares, pero la inflación crónica y la devaluación lo mantienen hoy en 27 centavos de dólar, según el tipo de cambio oficial del Banco Central de Venezuela (BCV).
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En los últimos años, el Ejecutivo ha centrado su política salarial en el pago de dos bonificaciones para los trabajadores públicos que no tienen incidencia en beneficios laborales y que suman 160 dólares, depositados en bolívares a la tasa oficial del día.
En las protestas recientes, los trabajadores han exigido el fin de la política de bonificaciones y el respeto a los beneficios contemplados en las contrataciones colectivas, así como el cese de la persecución contra los líderes sindicales.
Por su parte, en la movilización en Rodeo 1 organizaciones opositoras y de derechos humanos de Venezuela alertaron de heridos por represión con gas lacrimógeno contra una protesta de presos políticos extranjeros en una cárcel, y advirtieron de la presunta muerte de un detenido; las autoridades se niegan a confirmar.
Según un comunicado del CLIPP (Comité por la Libertad de los Presos Políticos), detenidos de origen extranjero en El Rodeo I, cerca de Caracas, iniciaron el miércoles una protesta en el patio del centro penitenciario y, "en represalia, los custodios les retiraron las pocas pertenencias que poseían, las cuales habían sido proporcionadas por los presos políticos venezolanos".
El Rodeo I fue el sitio de reclusión del gendarme argentino Nahuel Gallo, liberado en marzo, quien describió ese recinto como un "lugar de tortura psicológica", así como del francés Julien Février, liberado esta semana tras 15 meses de detención.
El CLIPP también alertó del presunto traslado del preso político Josnars Baduel, hijo de Raúl Isaías Baduel, exministro de Defensa de Hugo Chávez y fallecido en prisión en 2021.
El comité exige una investigación inmediata y la intervención urgente de los organismos competentes, además del "acceso humanitario" de la Cruz Roja a la cárcel, en cuyas adyacencias decenas de parientes de estos detenidos se han mantenido por más de 90 días, luego del anuncio del Gobierno el pasado enero sobre liberaciones.
La hermana de Josnars Baduel responsabilizó a la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, de "la vida y la integridad de todos los presos políticos que se encuentran" en ese lugar de reclusión.