Escrito en MÉXICO el
Las críticas a la decisión de dar el Premio Nobel de la Paz a la activista venezolana María Corina Machado supone una equivalencia moral entre el régimen autoritario de Nicolás Maduro y sus opositores.
Al estar nubladas por inclinaciones ideológicas, esas críticas ignoran la historia del premio mismo, que ha sido otorgado por igual a opositores de dictaduras comunistas o de derecha, de regímenes militares o teocráticos. Por lo mismo, el silencio de la presidenta Claudia Sheinbaum, cuya carrera política empezó en un movimiento opositor, es notorio.