MÉXICO

"No a la impunidad": exigen justicia por el asesinato de Javier Vargas, empresario citrícola en Veracruz
Jueves 4 de Diciembre de 2025
VIOLENCIA EN MÉXICO

"No a la impunidad": exigen justicia por el asesinato de Javier Vargas, empresario citrícola en Veracruz

Los manifestantes pidieron a la Fiscalía General del Estado (FGE) y a la gobernadora Rocío Nahle esclarecer los hechos y agilizar las investigaciones, tras reprochar que después de tres días no hay detenidos

Créditos: Cuartoscuro
Por
Escrito en MÉXICO el

Veracruz.- Productores citrícolas exigieron justicia por el asesinato del empresario Javier Vargas Arias, a tres días del atentado en Álamo Temapache, que aún sigue impune.

Con pancartas alusivas, que exhibían «No a la impunidad» y «Justicia para Javier», los productores realizaron una protesta pacífica y discreta.

Los manifestantes exigieron a la Fiscalía General del Estado (FGE) y a la gobernadora Rocío Nahle esclarecer los hechos y agilizar las investigaciones, tras reprochar que después de 3 días no hay detenidos.

El pasado 23 de octubre, el empresario citrícola Javier Vargas Arias, de 43 años de edad, fue asesinado en Álamo, Veracruz, a horas de la llegada de la presidenta Claudia Sheinbaum y en medio del desastre causado por las lluvias.

Vargas Arias recibió al menos tres disparos alrededor de las 6:00 de la mañana, en las inmediaciones del ejido Jardín Nuevo, uno de los municipios más afectados por las inundaciones del pasado 10 de octubre al norte de la entidad.

El parte policíaco indicó que el ataque armado se registró cuando el empresario se encontraba cerca de los puestos de zacahuil, alimento tradicional de la zona norte de Veracruz.

El 20 de octubre, Bernardo Bravo Manríquez, presidente de la Asociación de Citricultores del Valle de Apatzingán (Michoacán) fue privado de la libertad, torturado y asesinado a balazos por presuntos criminales, quienes abandonaron el cuerpo en la propia camioneta de la víctima.

El asesinato del también encargado del Tianguis Limonero de Apatzingán, el principal centro receptor del limón michoacano, ocurre a unos días de haber alzado la voz por los bajos costos del cítrico, aunado a las extorsiones que los limoneros tienen que pagar a cinco cárteles del narcotráfico.