El homicidio del alcalde de Uruapan, Carlos Manzo, exhibió la falta de capacitación de los policías en México para proteger funcionarios y detener atacantes, coincidieron expertos en seguridad consultados por Latinus.
La incapacidad de varios policías municipales para someter al presunto asesino de Manzo, un adolescente al que mataron después de un forcejeo, es una escena que podría repetirse en otras ciudades del país porque las Policías, principalmente municipales, carecen de formación adecuada, indicaron.
“Es un caldo de cultivo entre la falta de capacitación, la falta de formación especializada en protección a servidores públicos y, por el otro lado, obviamente que no tienen ellos ese criterio del uso legítimo de la fuerza”, expuso el consultor en seguridad Alberto Guerrero Baena.
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Un video viralizado en redes sociales de momentos posteriores al crimen de Manzo, ocurrido en la plaza central de Uruapan el 1 de noviembre, muestra a un grupo de policías forcejeando con el presunto asesino material, el cual se desploma después de que se escucha una detonación similar a un disparo.
El individuo que aparece en el video y considerado el autor material del homicidio resultó ser un adolescente de 17 años, habitante del municipio vecino de Paracho, al que la Fiscalía General de Michoacán identificó como Víctor Manuel “N”.
Guerrero Baena explicó que, por lo general, los alcaldes utilizan a policías municipales para realizar funciones de escolta, pero no invierten recursos para que reciban formación ejecutiva en protección a servidores públicos.
“Sí desnuda la poca capacitación en el área que tenían estos elementos”, agregó Guerrero Baena consultor especializado en política de seguridad, policía, justicia y movimientos sociales.
El experto consideró que los planes de estudio del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SNSP) se deben reformar porque el actual proceso de capacitación policial, que dura 972 horas, equivalentes a unos seis meses, carece de formaciones específicas como la protección a funcionarios y uso de la fuerza.
“Lo más relevante, sin duda, es lo que deja de estela de dudas en torno a ese primer cerco que tenía el alcalde”, agregó Guerrero Baena.
El gobernador de Michoacán, Alfredo Ramírez Bedolla, reveló este 10 de noviembre que la fiscalía está investigando las circunstancias en las que el presunto asesino recibió un disparo tras el forcejeo con los escoltas.
Desde septiembre de 2024, Manzo gobernaba Uruapan, la segunda ciudad más poblada de Michoacán, ubicada en una región afectada por la operación de los grupos criminales Cártel Jalisco Nueva Generación y Los Viagras, afirmó recientemente el secretario de Seguridad, Omar García Harfuch.
El consultor en seguridad Carlos Mendoza apuntó que en el homicidio de Manzo no sólo falló su escolta personal, sino también los 14 guardias nacionales que, según el secretario de la Defensa, Ricardo Trevilla, le brindaban “seguridad periférica”.
“Lo que evidencia es esta deficiencia estructural en los esquemas de ingreso, permanencia, ascenso y especialización de los integrantes de las instituciones de seguridad pública”, señaló.
Mendoza afirmó que no parece que existieran protocolos en el recorrido de Manzo por la plaza de Uruapan, durante el Festival de las Velas, ni coordinación entre las fuerzas de seguridad locales y federales.
Por protocolo, los escoltas tendrían que haber detenido y trasladado al atacante al Ministerio Público para que su eventual declaración sirviera a la investigación. No obstante, lo que se observa en videos es que le reclaman en el sitio con groserías, abundó.
“Evidencia muchas facetas de un sistema de seguridad fragmentado que no ha continuado con los esquemas de profesionalización y se puede ver en distintos ámbitos”, dijo Mendoza.