Cinco minutos antes de iniciar la reunión privada de la presidenta, Claudia Sheinbaum, en Palacio Nacional con legisladores de la denominada 4T, la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez asomó la cabeza tras la mampara del Salón Tesorería, volteó para varios lados, alzó la mirada y preguntó: "¿Dónde está Adán?".
“Está allá atrás con los senadores” respondieron varios legisladores en tono acusador, por lo que la funcionaria federal se dirigió hacia la puerta con cara de extrañeza.
A cada paso, saludó, abrazó a los asistentes de cada hilera, como los senadores de Morena, Félix Salgado, Manuel Huerta, Verónica Camino o Armando Ayala y prometió recibir a quien se lo pidió, de acuerdo a legisladores consultados por Latinus.
Te podría interesar
Cuando llegó con Adán Augusto López Hernández, lo saludó y sin soltarlo, lo jaló para que se levantara, casi se lo arrancó al senador Ignacio Mier para llevárselo de la mano al presídium, donde ya esperaban el diputado Ricardo Monreal, los petistas Alberto Anaya, Reginaldo Sandoval además de Carlos Puente y Manuel Velasco, del PVEM.
El eterno dirigente nacional del Partido del Trabajo, Alberto Anaya, celebró la convocatoria presidencial y expresó su convicción de que harán el mayor de los esfuerzos para mantener a la coalición unida.
“Ha redituado en infinidad de triunfos en elecciones, incluidas dos campañas presidenciales”, resaltó Anaya luego de una breve intervención a manera de presentación de la Secretaria de Gobernación.
Anaya fue el único dirigente nacional de la coalición que estuvo en la mesa de honor, en tanto que la morenista, Luisa María Alcalde y Karen Castrejón, estuvieron en la primera fila, junto con Dolores Padierna, Pedro Haces y Sergio Gutiérrez Luna, vicepresidente de la Cámara de Diputados.
En su intervención, el coordinador del PVEM, Manuel Velasco, dijo “que se escuche claro, fuerte y lejos: tenemos mucha presidenta con mucho carácter y mucha valentía para enfrentar todos los retos”.
Velasco también mencionó la unidad de Morena, PVEM y PT para consolidar el segundo piso de la Cuarta Transformación y refrendó su apoyo, además de senadores y diputados, a Sheinbaum.
De acuerdo a diputados cercanos al presídium, la frase suavizó el rostro de la presidenta, incluso, la vieron insinuar una sonrisa, la cual se dio cuando comentó “al verde siempre le va bien”, luego de escuchar los gritos y aplausos de apoyo al coordinador, Carlos Puente.
En su turno, Adán Augusto López, coordinador de los senadores de Morena abrió con una anécdota: "cuando el senador Manuel Velasco supo que iba a tener una intervención, me preguntó, ‘¿Que me sugieres?’, y yo le respondí: ‘no, pues ve con todo, tírate al piso", afirmó lo que provocó algunas carcajadas de los legisladores que estaban al frente.
En las filas de atrás –porque llegaron tarde—, diputados y senadores del PVEM bajaron la cabeza como buscando hormigas moviendo la cabeza, mientras Velasco se sonrojó y soltó una risa forzada, ante el comentario que de acuerdo a un morenista, “iba dirigido a un diputado”.
El senador López Hernández resaltó la excelente coordinación que ha tenido con la titular de la Secretaría de Gobernación.
Última oradora, la presidenta, Claudia Sheinbaum, pidió a los dirigentes de Morena, PVEM y Partido del Trabajo dejar atrás sus diferencias e ir juntos a las elecciones federales de 2027, donde también se elegirán 17 gubernativas.
“Me da mucho gusto escuchar al profe (Anaya) y a Manuel (Velasco) y me da mucho gusto para que no haya dudas de la unidad en el movimiento”, expresó.
“Por eso yo opino que ya deberían de anunciar que vamos ir juntos en las elecciones del 2027”, subrayó, lo que provocó el aplauso del respetable, aunque nadie grabó el momento porque se decomisaron celulares a la entrada, incluso, se usaron detectores sin permitir tampoco que hubiera más fotógrafo que el de casa.
A diferencia del encuentro que sostuvo el 19 de noviembre con gobernadores de la 4T, a quienes regañó por no estar trabajando, Sheinbaum centró su mensaje en la unidad de las tres fuerzas políticas.
De acuerdo a legisladores consultados por Latinus, durante la reunión privada del jueves pasado en Palacio Nacional con diputados y senadores de la denominada 4T, hizo un llamado a cerrar filas y mostrar unidad a la ciudadanía, “a los millones y millones que nos dieron su confianza”.
Otra exigencia de la mandataria a los legisladores fue –una vez más—, desempeñar sus cargos siendo ajenos a los escándalos, la ostentación y los lujos, lo que motivó que varios legisladores se movieran incómodos en sus asientos del Salón Tesorería; algunos más voltearon a ver a las primeras filas.
“Apéguense a la austeridad porque el poder es humildad y no debemos estar alejados de la gente, momento en el que se pierde la confianza y ahorita, el pueblo tiene confianza en nosotros y no la podemos perder”, afirmó.
Sheinbaum pidió también a los legisladores de la 4T “no dejar ningún espacio libre a la ultraderecha, por lo que pidió debatir y responder en el Congreso de la Unión, en conferencias de prensa y en redes sociales”.
“Combatamos los ataques y la desinformación con información”, enfatizó.
Fuera de agenda, algunos diputados expresaron a la mandataria que hay rechazo al dictamen de la Ley de aguas que está por discutirse en la Cámara de Diputados.
“Esta ley, como otras, no vamos a aprobarla con prisas, que se escuche a todos”, demandó.
Antes, como penúltimo orador, el coordinador de Morena, Ricardo Monreal, dividió en dos su mensaje: primero habló de las reformas aprobadas: “hemos reformado un tercio de la constitución en favor de los mexicanos”.
Como conclusión, repitió a la presidenta la petición que hizo a la secretaria de Gobernación en una plenaria de su grupo parlamentario.
“Queremos que los funcionarios de su gobierno nos vean como somos aliados, que nos atiendan y nos escuchen porque por ahí a territorio vamos a actuar como gestores del pueblo y vamos a atender a la gente si no es ahora, mi presidenta, ¿cuándo?, si no es con usted, ¿con quién?”, remarcó, lo que motivó que la mayoría de los diputados de Morena y varios del PVEM y PT se pusieran de pie aplaudiendo con el grito a coro de “¡Coor-di-na-dor, coor-di-na-dor!”.