Escrito en MÉXICO el
El asesinato del alcalde de Uruapan, Carlos Manzo, descuadró dos narrativas que ha impulsado la presidenta Claudia Sheinbaum: una, la mejora en seguridad; otra, la de culpar a los sexenios del PRI y PAN de los males del país.
La primera queda sin efecto, pues aunque se reporta una baja en delitos de alto impacto, Esta se ve opacada cuando es evidente que grupos criminales controlan amplios territorios del país y rebasan a las autoridades. La segunda deja de ser creíble conforme pasa el tiempo y queda claro que Morena ha tenido 7 años para arreglar desastres heredados como el de Michoacán y no ha podido.