MÉXICO

La compleja distribución del agua en México no sólo es sobre el Tratado de 1944 con Estados Unidos
Miércoles 24 de Diciembre de 2025
RECURSOS NATURALES

La compleja distribución del agua en México no sólo es sobre el Tratado de 1944 con Estados Unidos

El país se encuentra dividido en 13 regiones hidrológico-administrativas (RHA); la mayoría aporta sólo un tercio de la capacidad de agua renovable

Créditos: Cuartoscuro
Escrito en MÉXICO el

La reciente disputa por la entrega de aguas entre México y Estados Unidos ha puesto sobre la mesa el manejo del recurso hídrico en las distintas regiones del país. Y es que a pesar de las intensas lluvias del año, esta sólo se utiliza para ciertas partes del territorio. 

El manejo de este recurso se ha convertido en punto de discusión desde que el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, arremetió en contra de México por incumplir con el Tratado de Aguas de 1944, el cual le obliga a entregar al país vecino una cantidad del recurso anualmente.

La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, ha argumentado que esto ocurre debido a las sequías que se han vivido en años recientes y a fallas en la infraestructura.

Aunque el país ha señalado que cubrirá la deuda, esta no podrá ser cubierta de inmediato por el impacto que tendría en los mexicanos por la escasez en la zona fronteriza de los estados del norte del país como Sonora, Coahuila, Chihuahua, Nuevo León y Tamaulipas, de acuerdo con el Monitor de Sequía del Servicio Meteorológico Nacional (SMN). 

En contraste, sistemas como el Cutzamala —un complejo sistema de abastecimiento para la Ciudad de México— o la presa El Cuchillo, se encuentran con niveles muy saludables de abastecimiento. 

Tratado de Aguas de 1944

En términos generales, el tratado establece cantidades de agua que cada país debe entregar al vecino, aunque históricamente se ha caracterizado por tener flexibilidad para incluir minutas fluctuantes. Cada cinco años, a México le corresponden poco más de 4 mil millones de metros cúbicos de agua provenientes del Río Bravo, mientras que le debe entregar poco más de 2 mil millones a Estados Unidos. Por su parte, al país vecino le corresponde entregar poco más de mil 850 millones de metros cúbicos del recurso.

Esta situación pone de manifiesto la complejidad de la administración del recurso hídrico en general en un territorio tan extenso y diverso como lo es el mexicano, pero en particular en una región fronteriza árida que es delimitada con base en el cauce del río llamado Bravo o Grande.

Además de la presencia de este cuerpo de agua ubicado en la frontera de ambos países, también el río Colorado atraviesa a las dos, razón por la cual el tratado establece estas cantidades para que las regiones puedan aprovechar del recurso.

¿Por qué aunque ha llovido mucho no hay tanta agua?

La administración del agua en México depende de una división territorial de 13 regiones hidrológico-administrativas (RHA), formadas por agrupaciones de cuencas, y que se pueden dividir en dos grandes grupos de acuerdo a la capacidad del territorio de renovar sus caudales naturalmente: el sudeste, que en 2022 registró aproximadamente un 68% de capacidad nacional de renovar el agua en sólo 4 RHA, y el resto del país, que sólo aporta un 32% de la capacidad de agua renovable.

Las tres urbes más grandes del país se encuentran en la segunda categoría y, por lo tanto, requieren de complejos sistemas para poder proveer de agua a sus zonas metropolitanas de alta densidad demográfica.

Estos sistemas están sujetos a factores complejos como las geografías y los climas del territorio megadiverso que es México.

Claro ejemplo de esto es el largo camino que recorre el agua desde Michoacán hacia el sistema Cutzamala, con el objetivo de complementar el consumo del líquido que se ubica en los mantos acuíferos de la región del Valle de México.

En el caso de la región de la frontera con Estados Unidos, el Tratado de aguas de 1944 también lo ilustra, pues dos grandes caudales habitan las geografías de ambos países, por lo que se han acordado dinámicas para la justa distribución del hídrico de los ríos Colorado, Bravo y Conchos.

Otro botón de muestra sobre la complejidad de la administración de este recurso es la presa de El Cuchillo, ubicada en Nuevo León y que también cuenta con una reserva considerable luego de las sequías que se vivieron en años anteriores.

El gobierno del estado ha señalado que debido a su ubicación geográfica no podría utilizarse este recurso para cubrir el adeudo a los Estados Unidos, pues el agua que perciben llega desde el Río San Juan y liberar el agua hacia el Río Bravo no llegaría a alguna de las presas internacionales, en las que se contabiliza la cantidad contribuida, por lo cual terminaría no siendo aprovechada.

En cambio, sí se está considerando usar aguas del río San Juan —un afluente del río Bravo que se ubica más al norte de la presa y la abastece— para realizar los pagos del adeudo. El pasado lunes 22 de diciembre, la presidenta Claudia Sheinbaum informó que tras dialogar con los gobernadores de los estados del norte del país para se estableció un esquema para aprovechar este caudal para el pago de agua sin que esto afecte a los agricultores.