El senador Adán Augusto López finalmente salió a dar su postura sobre el caso de Hernán Bernmúdez, a quien nombró secretario de Seguridad cuando fue gobernador de Tabasco y que está acusado de crimen organizado. López argumenta que durante su gobierno (2019-2021) los índices delictivos bajaron en Tabasco.
Pero los mismos datos que presenta pueden pintar una realidad distinta: que los delitos se mantuvieron bajos precisamente porque había un control criminal desde las autoridades.
Eso pasa en muchas regiones consideradas "seguras": los pactos político-criminales permiten mantener los delitos bajos, hasta que esos pactos se quiebran y surge la violencia de manera abrupta y sorpresiva, como ocurrió en Tabasco entre 2023 y 2024.