Decenas de colonias en la Ciudad de México —desde zonas populares hasta áreas de alta plusvalía— se han visto severamente afectadas por las lluvias torrenciales registradas en junio.
Las inundaciones no sólo ocurren en los alrededores de canales de aguas negras o vasos reguladores, sino también en zonas donde antes no ocurrían. La falta de inversión en infraestructura verde y de una legislación adecuada agravan el problema.
La ausencia de políticas públicas que impulsen estrategias de manejo integral del agua —como la reforestación, la restauración de barrancas, la instalación de jardines de lluvia y la construcción de pozos de absorción— han dejado a la capital expuesta a un colapso hídrico.
Te podría interesar
Junio rompió récord al convertirse en el mes más lluvioso desde 1968, con 337 millones de metros cúbicos de agua acumulada, casi el doble del promedio histórico.
Según datos del gobierno capitalino, Iztapalapa concentra el mayor número de zonas vulnerables a inundaciones. Sin embargo, otras cuatro alcaldías —Xochimilco, Tláhuac, Tlalpan y Álvaro Obregón— también se ubican en la lista crítica, con un total de 325 puntos donde se reportan anegamientos severos.
Con el agua literalmente al cuello, el gobierno encabezado por la morenista Clara Brugada anunció un programa de 30 millones de pesos para construir 100 pozos de absorción en los puntos más críticos, comenzando por Iztapalapa, una de tantas medidas que se requieren para evitar las inundaciones que cada temporada afectan a los capitalinos.
Ve aquí la nota: