Fernando del Collado conversa con Kenia López Rabadán, presidenta de la Cámara de Diputados, quien desea que la presidenta Claudia Sheinbaum pueda, “por el bien de México”, terminar su sexenio.
Para la panista, “a todos los malos gobiernos les llega el reclamo social” y está convencida que hoy el país está urgido de “acuerdos y consensos” entre las diversas fuerzas políticas que puedan llevar a una buena gobernabilidad.
Aunque ha dejado “momentáneamente” una narrativa “beligerante” debido a su papel como presidenta de los diputados, López Rabadán no deja de señalar que los legisladores están obligados a un comportamiento “ético y honorable” que contribuya a la revisión y fiscalización del poder público, “ningún político ni los diputados debería ser intocables”, dice.
Y observa que en el tema de “la red de 'huachicol' fiscal” se debe “investigar” y al Ejército “todos estamos obligados a exigir la verdad y transparencia”.
No descarta, “si los legisladores lo solicitan”, crear una comisión para revisar ese caso y otros de corrupción “sería oportuna una comisión que revise los casos de corrupción en el gobierno”. La diputada advierte “no somos oposición de florero”.
López Rabadán espera que la discusión de la reforma electoral no fomente una hegemonía de partido, derive en “garantizar la pluralidad” y, sobre todo, no “quiera controlar las instituciones electorales”.
Además, está confiada que las discusiones sobre el presupuesto nacional “haya una estrategia clara y financiera que permita mantener los programas sociales” sin más endeudamiento público.
En materia de inseguridad, la legisladora desea que el gobierno no tenga acuerdos con el crimen organizado “espero que todas las instituciones prioricen la ley y no haya ninguna negociación con nadie que esté fuera de la ley” pues un escenario donde la democracia sea sometida al crimen organizado “sería terrible”.