En 22 camiones arribaron normalistas de Ayotzinapa a la Ciudad de México para iniciar con las acciones de protesta por la desaparición de 43 estudiantes hace 11 años en la noche del 26 de septiembre en Iguala, Guerrero.
Los estudiantes y padres de familia de los 43 Normalistas desaparecidos se reunieron frente al antimonuento en Paseo de la Reforma para iniciar una marcha a las instalaciones de la Secretaría de Relaciones Exteriores frente a la Alameda.
La protesta frente a la SRE tiene como objetivo exigir la extradición a México de Tomás Zerón, quien permanece en Israel, y quien encabezó las investigaciones que derivaron en la llamada "Verdad Histórica" que concluyó que los 43 normalistas fueron asesinados y calcinados en el basurero de Cocula.
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Y la de Ulises Bernabé, juez de barandilla en Iguala, Guerrero, y que recibió a 17 de los jóvenes normalistas y que posteriormente entregó a elementos de seguridad pública de Iguala y Cocula, de los cuales no se logró su localización.
Actualmente, Ulises Bernabé se encuentra en Estados Unidos, quien solicitó asilo político.
A 11 años de la desaparición de los Normalistas y ante la falta de avances contundentes que permitan la ubicación de los jóvenes estudiantes, las familias insisten en que el Ejército se ha negado a aportar los 800 folios de llamadas que contienen información sobre los hechos ocurridos la noche del 26 y madrugada del 27 de septiembre del 2014.
Para el jueves se tiene programada otra protesta frente a la Fiscalía General de la República (FGR) y para el viernes por la tarde la marcha que saldrá del Ángel de la Independencia al Zócalo.
Esta marcha se da semanas después de que los familiares de los 43 estudiantes sostuvieron una reunión con la presidenta Claudia Sheinbaum, en el marco del 11 aniversario de la desaparición de los jóvenes en Guerrero.
Isidoro Vicario, abogado de las familias de los normalistas desaparecidos en septiembre de 2014, informó a medios que los representantes salían "decepcionados" tras la reunión en Palacio Nacional.
"Se van un poco tristes y decepcionados. Ya a 11 años de la desaparición de los 43 estudiantes, no tenemos avances sustanciales que nos puedan indicar para acercarnos a saber qué pasó la noche del 26 de septiembre de 2014. No hay nada novedoso", señaló Vicario.