En su segundo intento por recortar los recursos a los partidos políticos y reducir el número de plurinominales, Morena se encamina a vivir un déjà vu, tras no contar con el respaldo de sus aliados PVEM y Partido del Trabajo (PT), como ocurrió hace seis años.
En este periodo, el gobierno federal y Morena han sido acusados de “morenizar el sistema de partidos en el país”, como lo hizo a finales de 2019 la exdiputada Dulce María Sauri a impulsar la “Ley Maduro”, etiqueta del coordinador de los senadores del PAN, Ricardo Anaya.
“El riesgo más grande que se enfrenta con esta reforma es que se conduzca al país al desastroso escenario de tener una tiranía de la mayoría”, frase de Sauri en aquel debate y que se recicló en la sesión de la Comisión Permanente del miércoles pasado.
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Esta vez, cuando ni siquiera hay una iniciativa, Morena está solo en ambas cámaras. Hace dos legislaturas sumó 24 votos de su entonces aliado, el Partido Encuentro Social (PES), extinto legalmente en abril de ese año, aunque con la elección federal del año anterior alcanzó representación en el Congreso de la Unión.
En esa votación, el PES tuvo dos ausencias, una de ellas, María del Carmen Cabrera, quien en la presente legislatura es parte de la bancada del PVEM.
El 12 de diciembre de 2019, en tribuna, Gerardo Fernández Noroña, diputado del Partido del Trabajo (PT) subió a tribuna, donde aseguró que “es un error bárbaro, una antidemocracia absoluta, plantear la desaparición de la representación proporcional”.
“Con todo cariño les digo a mis compañeros de Morena que la legislatura pasada, la mayoría de la cerca de 30 de diputados que tenían, era de representación proporcional”, restregó a su aliado mayor.
Noroña dijo que “ahora resulta que los 5 mil millones de pesos de los partidos, que no representan ni una milésima del presupuesto nacional, ni una milésima, van a resolver la vivienda, salud, educación, pobreza, desigualdad, hambre y la desesperanza”.
“Nosotros no somos el sí señor presidente, lo que usted diga, señor presidente, cuando usted quiera, señor presidente; cuando tenemos una diferencia la planteamos con lealtad, la planteamos con firmeza, la decimos con sinceridad, porque no queremos no ayudar al compañero presidente”, aseguró.
Noroña reiteró la propuesta de aquella primera reforma electoral: “nuestra posición de 60% de disminución al presupuesto de los partidos, 40% de bolsa distribuida de manera igualitaria”, que es a lo que se opuso Morena en 2019 y apenas esta semana.
Incluso, antes de bajar de la tribuna, Fernández Noroña, actual senador de Morena, consideró que “es suicida retirar el fuero a los integrantes del Poder Legislativo y al presidente de la República, y más al compañero presidente”.
“Es agenda de la derecha el retiro del fuero”, subrayó el expresidente del Senado, aunque seis años después, la propuesta fue presentada en la Gaceta Parlamentaria por el vicecoordinador de Morena, Alfonso Ramírez Cuéllar.
El diputado del PVEM, Arturo Escobar, afirmó aquel 12 de diciembre que “si realmente queremos hablar de igualdad, de equidad, de democracia, de poder competir todos bajo una misma línea de flotación”.
“No voy a hablar de porcentajes. Lo que les quiero proponer es que hablemos de igualdad. Es decir, que una vez que se inicie el nuevo proceso electoral, tanto el partido político que más ganó en la última elección, como el partido político que menos ganó, pero obtuvo su registro, todos recibamos la misma cantidad de dinero”, planteó, como lo repitieron esta semana “en corto” a los diputados de Morena.
En tribuna, Escobar soltó la frase que ahora se replica: “es como una carrera de 100 metros, los partidos políticos que ganaron en el 2018, específicamente Morena, si fuera una carrera de 100 metros, empezaría en el metro 80, y el Partido Verde, Movimiento Ciudadano, el Partido del Trabajo, iniciaríamos en el metro 5 o en el metro 15.”
“Es decir, haríamos casi materialmente imposible tener una contienda equitativa, cuando un partido recibe mil 800 millones de pesos y otro recibe 270”, enfatizó.
En la votación de aquel 12 de diciembre, el PT registró en el tablero 30 votos en contra, entre ellos de Mary Carmen Bernal, Margarita García, Santiago González, Emilio Manzanilla, Luis Enrique Martínez, Reginaldo Sandoval, Ana Karina Rojo, diputados que están en la presente legislatura, además de Alfredo Femat, quien está en Morena.
Los petistas solamente registraron el voto a favor de Rosa María Bayardo, quien ya tenía un pie en Morena y es la actual alcaldesa de Manzanillo, Colima.
En el día de la celebración a la Guadalupana de 2019, Mario Delgado subió a tribuna para tratar de convencer a sus aliados, con una frase que sus aliados calificaron de desafortunada.
“Hoy les llegó el día, están a favor o no de reducir el financiamiento a los partidos políticos. O son gansos o nada más se hacen patos”.
Tras la discusión en una sola ronda, se emitieron 274 votos a favor, cero abstenciones y 207 en contra, por lo que se desechó cuando entre curules comenzaron a escucharse varios graznidos.