Hoy, Jesús Silva-Herzog Márquez aborda las últimas reacciones de la presidenta Claudia Sheinbaum ante casos como la detención de Ryan Wedding, el envío de petróleo a Cuba y las camionetas de lujo de los ministros de la Suprema Corte.
El analista considera que la comunicación de la mandataria se ha vuelto más errática, con contradicciones, repetición de frases y falta de argumentos, lo que considera es un malabarismo para evitar controversias en su coalición que le pudieran colocar la etiqueta de traidora.
Silva-Herzog destaca la falta de un equipo profesional alrededor de la mandataria, pero también de una estrategia clara, para evitar la torpeza en sus reflejos y tumbos en sus decisiones.