Escrito en MÉXICO el
La reforma electoral que buscan Morena y la presidenta Claudia Sheinbaum está entrampada por una rebelión en la granja de la 4T, en la que el PT y el Verde se resisten a perder sus prebendas de financiamiento público y diputaciones electorales.
Pero en el fondo la propuesta es víctima de un pecado original: es la primera reforma electoral de gran calado en 50 años que se pretende hacer sin un acuerdo entre todas las fuerzas políticas.