Michoacán.-Los cadáveres de dos hombres y una mujer, con severas quemaduras y extremidades desmembradas, fueron abandonados este sábado en el municipio de Buenavista, Tomatlán, en la región de Tierra Caliente de Michoacán.
La Fiscalía General del Estado (FGE) investiga si las víctimas habrían muerto en la explosión de un inmueble ubicado en el poblado de Catalinas, también en Buenavista, donde al parecer funcionaba una supuesta fábrica clandestina de artefactos explosivos del crimen organizado.
Los cuerpos fueron abandonados, apilados, a orillas de la carreta estatal Apatzingán-Buenavista-Aguililla, a la altura del poblado denominado como Zarapitiro.
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Las víctimas estaban cubiertas con cobijas y presentaban severas quemaduras, además de que tenían desprendidas algunas de las extremidades. Los cadáveres fueron enviados al Servicio Médico Forense (SEMEFO), a la espera de ser identificados.
Previamente, alrededor de las 11:35 horas del viernes, una explosión destruyó un inmueble en el poblado de Catalinas, cimbrando a decenas de viviendas de la zona. En el lugar, vecinos encontraron indicios de material explosivo, lo que hace presumir a las autoridades que podría haberse tratado de una fábrica clandestina de explosivos.
Por otra parte, personal militar encontró un total de 19 artefactos explosivos —para drones— abandonados en un camino de terracería que une Catalinas con el poblado de Pinzándaro.
Autoridades han identificado que en la región de Tierra Caliente de Michoacán existe una pugna entre dos alianzas de cárteles del narcotráfico, las cuales utilizan explosivos de fabricación casera —arrojados con drones— y minas terrestres, para evitar el avance de sicarios rivales.
Una de estas alianzas está formada por el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), cártel de "Los Blancos de Troya", cártel de Los Viagras y el "Cártel de Acahuato"; el segundo conglomerado criminal está integrado por el "Cártel de Tepalcatepec", cártel de Los Caballeros Templarios y el cártel de "Los Reyes".