Este viernes, fue detenido en el aeropuerto de Nuevo León el periodista Armando Castilla Galindo, director general de Grupo Vanguardia MX.
El medio de comunicación en el que labora y la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) confirmaron su detención, la cual calificaron como una acción arbitraria e ilegal.
“Reclamamos su liberación inmediata y el respeto pleno a las garantías legales y a la libertad de prensa”, exigió la SIP.
El medio de comunicación aseguró que la aprehensión se trata de un acto desproporcionado, injustificado y profundamente preocupante, que exhibe un uso indebido del aparato de procuración de justicia y un preocupante sesgo en la aplicación de la ley.
“La detención de Armando Castilla Galindo deriva, hasta donde sabemos —porque los abogados de la empresa no han logrado tener acceso a la carpeta de investigación— de una controversia de carácter mercantil, relacionada con un bien inmueble ubicado en la ciudad de Saltillo, Coahuila. Este bien, propiedad de la familia Castilla Galindo, forma parte de un proceso civil en el que dicho predio está dado en garantía”.
En un comunicado informaron que el delito que se pretende imputar no es considerado grave y no amerita prisión preventiva oficiosa según las leyes, por lo que cualquier intento de mantener privado de la libertad constituye un abuso de poder y una violación a los principios básicos del debido proceso.
“Advertimos con profunda preocupación que este caso sienta un precedente alarmante: la utilización del sistema penal para dirimir disputas mercantiles y dañar la reputación de directivos de medios de comunicación y, en última instancia, silenciar a la prensa incómoda al poder”, acusaron.
Por último, los compañeros de trabajo del comunicador exigieron a las autoridades actúen con legalidad, proporcionalidad y apego irrestricto al debido proceso, y que este caso sea tratado en el ámbito que corresponde: el mercantil, no el penal.