El embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, afirmó que el envenenamiento de siete menores con fentanilo en Puebla refleja la urgencia por desmantelar a los grupos criminales en el país.
Cabe recordar que el miércoles el gobierno de Puebla confirmó que siete niños de entre dos y 11 años de edad fueron presuntamente intoxicados con tamales vendidos en la calle en Huauchinango; una de las niñas dio positivo a la droga sintética.
"El fentanilo no distingue si eres de los Estados Unidos o de México. Como dolorosamente lo demuestra este caso, tampoco distingue entre un adulto y un niño indefenso", escribió Johnson en su cuenta de X.
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Asimismo, el jefe de la diplomacia estadounidense advirtió que este caso "refuerza la urgencia de desmantelar las redes que envenenan a nuestras comunidades con fentanilo" y sentirse alentado por la recuperación de los menores.
El gobierno de Estados Unidos ha presionado a México para hacer frente a la producción y distribución de drogas sintéticas, particularmente fentanil, que son traficadas al país vecino y se ha convertido en la principal causa de muerte por narcóticos.
Algunas de las medidas implementadas por los estadounidenses han sido aranceles a productos mexicanos e instar a México a desplegar 10 mil elementos de la Guardia Nacional en la frontera.
Por su parte, México ha realizado diversos desmantelamientos de campamentos de producción de drogas sintéticas en distintos puntos del país, así como el arresto y posterior traslado a Estados Unidos de sujetos ligados a su distribución.
¿Qué pasó en Puebla?
El gobierno estatal de Puebla informó que el sábado 14 de febrero, siete niños se intoxicaron tras comer unos tamales en la calle del municipio de Huauchinango, aunque la fiscalía no ha determinado si fue la causante.
Las autoridades se encuentran investigando el caso después de que una niña de 10 años diera positivo a fentanilo; todos los menores se encuentra en buen estado de salud.
Las intoxicaciones de menores con drogas han ocurrido en otras ocasiones en distintos puntos de México. A finales de 2022 hubo una en escuelas de Chiapas, en el sur del país, presuntamente con cocaína diluida en agua, según denunciaron entonces los padres de los afectados.
A principios de 2023 hubo ingestiones masivas de pastillas tranquilizantes en una escuela de Ciudad de México y también en Monterrey, aparentemente debido a retos en las redes que proliferaban entre adolescentes.