Hoy, Jesús Silva-Herzog Márquez aborda los movimientos políticos de Sheinbaum en las últimas semanas al desplazar a algunos de los cuadros relevantes, tratando de mantener la unidad de su partido, otorgando recompensas y garantías de impunidad.
Sin embargo, el analista apunta que nada de esto la ha llevado a tener un liderazgo sólido y uno de los casos que lo evidencia es el de Marx Arriaga, quien se atrincheró en su oficina tras su despido de la Dirección General de Materiales Educativos.
Silva-Herzog afirma que ya ha pasado un año y medio de la presidencia de Sheinbaum, pero ella no ha logrado controlar a la estructura de administración pública que depende del Ejecutivo, y que, pese al poder que ha adquirido, es uno de los más débiles en la práctica.