El Cártel Jalisco Nueva Generación, que “El Mencho” fundó, tiene presencia en todo el territorio mexicano y operaciones en al menos 40 países, el mismo número de naciones donde tiene actividades el Cártel de Sinaloa, fundado por Joaquín “El Chapo” Guzmán, según el último informe de amenazas de la Administración para el Control de Drogas (DEA).
A punto de cumplir 60 años de edad este 2026, Nemesio Oseguera Cervantes, “El Mencho”, acumulaba más de la mitad de su vida dedicado al narcotráfico.
El narcotraficante más buscado por la DEA nació el 17 de julio de 1966 en Naranjo de Chila, una comunidad del municipio de Aguililla, Michoacán, de sólo 760 habitantes y enclavada en la compleja región de Tierra Caliente.
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El inicio de la carrera en el narcotráfico de “El Mencho” en México está vinculado con el Cártel de los Valencia, una organización criminal dedicada a la producción y tráfico de drogas sintéticas, basada en Michoacán.
La implicación de “El Mencho” con los Valencia, también conocido como Cártel del Milenio, impactó en su vida personal porque se casó con Rosalinda González Valencia, una integrante del clan.
Dos hijos fruto del matrimonio han sido detenidos y han enfrentado juicio por separado en Estados Unidos: Jessica Johanna y Rubén, apodado “El Menchito”. Rosalinda, la esposa, también fue enjuiciada, pero en México, donde estuvo presa por tres años.
Oseguera Cervantes subió posiciones en la organización conforme cayeron sus líderes a lo largo de la década de los 2000; sin embargo, el vuelco de su carrera llegó con la muerte de Ignacio “Nacho” Coronel, un capo del Cártel de Sinaloa que también era socio de los Valencia, en julio de 2010.
Según autoridades mexicanas y estadounidenses, “El Mencho” se escindió de lo que quedaba de los Valencia y creó el Cártel Jalisco Nueva Generación, una organización a la que la DEA considera como una de las más “poderosas, influyentes y despiadadas”.
Para 2014, el nombre de Nemesio Oseguera Cervantes figuraba, y no por primera vez, en una corte federal estadounidense, ahora por múltiples cargos de narcotráfico.
Desde ese año, la Corte de Distrito en Columbia reclamaba al líder del CJNG junto con el ya preso Abigael González Valencia, hermano de la esposa de “El Mencho” y líder de “Los Cuinis”, el brazo financiero del Cártel Jalisco, según registros judiciales.
La acusación presentada por fiscales de la Sección de Narcóticos y Drogas Peligrosas del Departamento de Justicia detalla que “El Mencho” dirigía el tráfico de toneladas de cocaína desde Colombia hacia Estados Unidos.
Igualmente, asegura que el CJNG ha traficado desde 2014 metanfetaminas a Australia, una droga que también contrabandea hacia Estados Unidos.
La DEA, por su parte, afirma que el CJNG, bajo el mando de Oseguera Cervantes, ha sido un proveedor clave de fentanilo ilegal hacia Estados Unidos, por lo que desde 2025 es uno de los cárteles mexicanos designado por Washington como organización terrorista extranjera.
En su lista de fugitivos más buscados, la DEA tiene a “El Mencho” en primer lugar con una recompensa de 15 millones de dólares, mientras que la Fiscalía General de la República también ofrecía una recompensa de 30 millones de pesos.
La última vez de la que se tuvo conocimiento público que “El Mencho” había estado cerca de ser capturado fue en mayo de 2015, cuando sus cómplices repelieron el operativo derribando un helicóptero militar.
Estados Unidos tiene registros de una detención de Oseguera Cervantes por portación de arma de fuego y posesión de objetos robados en San Francisco en 1986 y ocho años más tarde enfrentó cargos por distribuir heroína. Cumplió tres años de condena y fue deportado a México
Nunca volvería a pisar una cárcel o a ser detenido hasta que este domingo las Fuerzas Especiales del Ejército lo capturaron con apoyo de la inteligencia estadounidense en el municipio de Tapalpa, Jalisco, a sólo 300 kilómetros de la comunidad michoacana donde nació.
Ahora, detrás de Oseguera Cervantes queda un cártel al que la DEA describe como una organización con “vastos” recursos financieros, propensa a la violencia y con acceso a “funcionarios corruptos” para mantener su influencia sobre el narcotráfico.