EFE.- Cuatro personas fueron detenidas por las investigaciones del secuestro de diez mineros de la empresa canadiense Vizsla Silver el pasado 23 de enero en el estado de Sinaloa.
La Secretaría de Seguridad Pública estatal informó que en una primera operación, la tarde del pasado 3 de febrero, fueron capturados dos civiles en el poblado El Verde, municipio de Concordia.
Durante el operativo se aseguraron dos armas largas AK-47, ocho cargadores para arma larga, 240 cartuchos y dos chalecos tácticos.
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En un segundo operativo detuvieron a dos personas más, quienes portaban un fusil SCAR Multi-Caliber, una pistola Glock 22, tres cargadores y 55 cartuchos de distintos calibres.
La fiscal de Sinaloa, Claudia Sánchez Kondo, detalló a medios locales que fueron encontradas las pertenencias de los diez mineros, luego de cinco cateos realizados en los municipios de Mazatlán y Concordia.
“Se han localizado tarjetas de identificación, por eso se tiene la certeza de que son las personas que están ahorita privadas de la libertad”, afirmó Sánchez Kondo, quien precisó que también han asegurado tres teléfonos y una laptop.
La detención de los presuntos involucrados en el secuestro de los trabajadores ocurre días después de que el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, asegurara que el gobierno de México “no va a parar” hasta dar con el paradero de los mineros.
García Harfuch explicó que en el área donde ocurrieron los hechos opera una célula de "Los Chapitos", una facción del Cártel de Sinaloa, designada como organización terrorista el año pasado por Estados Unidos, quienes estarían detrás de la desaparición de los trabajadores.
La ausencia de los trabajadores se presenta ante el aumento de las desapariciones en México, un fenómeno que afecta a al menos 133 mil familias en el país y que fue documentado de manera constante por colectivos de búsqueda, organizaciones civiles y organismos internacionales de derechos humanos, particularmente en regiones con presencia de grupos delictivos.
Sinaloa, uno de los principales estados productores de minerales en el país, también enfrenta una persistente problemática de violencia e inseguridad vinculada al crimen organizado, lo que ha impactado tanto a comunidades locales como a sectores productivos, incluida la industria minera.