Gerardo Cortés Caballero, exalcalde morenista del municipio de Cuautempan, fue arrestado en Tlaxcala a casi nueve meses desde que solicitó licencia cuando las autoridades de Puebla iniciaron una investigación en su contra por extorsión.
Según el Registro Nacional de Detenidos, Cortés Caballero fue arrestado el martes de 3 de febrero a las 8:50 de la noche en la privada Petra Marquez, ubicada en la colonia Marisol, en Tlaxcala.
Actualmente, está siendo tralsadado a las instalaciones de la fiscalía local para realizar los trámites correspondientes para entregarlo a la fiscalía de Puebla.
Gerardo Cortés llegó a la presidencia municipal de Cuautempan en 2021 de la mano de Morena, el Partido del Trabajo y el Pacto Social de Integración (PSI).
Luego se reeligió en las elecciones pasadas de 2024 como candidato de Morena y el PT.
¿De qué acusan al exalcalde de Cuautempan?
El expresidente municipal es señalado por las autoridades de Puebla por su probable responsabilidad en el delito de extorsión agravada.
De acuerdo con las autoridades de Puebla, el 9 de octubre de 2024, una víctima fue citada en un domicilio particular por Cortés Caballero y en presencia de otros funcionarios públicos del ayuntamiento, presuntamente fue amagada con un arma de fuego, exigiéndole la entrega de una camioneta marca Chirey, así como la cantidad de 300 mil pesos en efectivo, bajo amenazas de hacerle daño a su familia.
Posteriormente, la víctima habría sido obligada a firmar un contrato de compraventa simulado, mediante el cual hacía constar la supuesta venta de la unidad por la cantidad de 450 mil pesos.
Después, el 12 de octubre de 2024, un funcionario público obligó a la víctima a abordar una patrulla oficial, trasladándola a la casa particular del edil, donde presuntamente, bajo amenazas, se le exigió la entrega de una segunda camioneta marca BYD, así como su documentación, siendo forzada a firmar un segundo contrato de compraventa simulado.
Sin embargo, se le acusa del cobro de entre 200 y 500 pesos a comerciantes para dejarlos trabajar.
Tras la denuncia, la fiscalía de Puebla cateó varios inmuebles en los municipios de Cuautempan y Ahucacatlán ligados Cabellero y se aseguraron armas, drogas, cartuchos útiles y vehículos.