Escrito en MÉXICO el
Hoy, Jesús Silva-Herzog Márquez aborda el fracaso de Viktor Orbán en las elecciones de Hungría a manos de un político que tuvo origen en su mismo partido, Péter Magyar.
El analista destaca que frente al modelo político de las derechas radicales que Orbán construyó y lo llevó a ser el favorito de mandatarios como Trump y Putin, surgió un candidato que conectó a una oposición pulverizada y aprovechó el descontento social.
Silva-Herzog considera que esta es una muestra de que el orden autocrático del populismo es frágil mientras existan las urnas abiertas y que pese a que un político tome el control de las instituciones, medios y tribunales, eso no significa que sea invencible.