A dos días del tiroteo sobre la Pirámide de la Luna, la Zona Arqueológica de Teotihuacán reanudó actividades con retraso y con una afluencia menor a la habitual, reflejo del impacto que dejó el ataque en uno de los sitios más visitados del país.
El regreso de visitantes se dio bajo un despliegue de seguridad inédito. Elementos de la policía estatal y de la Guardia Nacional vigilan los accesos, mientras revisiones exhaustivas y binomios caninos forman parte de los nuevos filtros para ingresar al sitio en el que un tirador mató a un turista y dejó heridas a otras 13 personas.
Aunque las actividades se reanudaron, las huellas de la violencia siguen presentes. La zona donde ocurrió el ataque permaneció cerrada durante varias horas y, al reabrir, aún mostraba señales visibles de lo ocurrido.
Autoridades del Instituto Nacional de Antropología e Historia aseguraron que el patrimonio no sufrió daños, pero confirmaron que las medidas de seguridad se mantendrán.
Ve aquí la nota completa: