Hoy, Denise Dresser aborda la reacción de Claudia Sheinbaum ante el informe del Comité contra la Desaparición Forzada de la ONU, que plantea mecanismos para ayudar a México ante la problemática.
La columnista considera que esto provocó que la mandataria reactivira su “soberanitis”, lo que califica como una enfermedad con brotes de indignación patriótica y la incapacidad de soportar la crítica desde el exterior, además, señala que esta no se encuentra identificado por la OMS, pero sí por el viejo PRI.
Dresser afirma que este padecimiento presidencial tiene cura, pero incomoda, porque requiere reconocer que no es injerencia el acompañamiento internacional, es una herramienta, y aceptar que esto no debilita al Estado.