Escrito en MÉXICO el
Hoy, Denise Dresser aborda las dos versiones de México que han quedado evidenciados este Mundial: el de la fiesta del futbol, que el gobierno quiere vender, y el de las madres buscadoras, que las autoridades buscan esconder.
La columnista destaca la falta de un gesto de humanidad de la presidenta Claudia Sheinbaum con las familias de desaparecidos y compara a México con un set de filmación, en donde se ve bonito por el frente mientras está apuntalado.
Dresser señala que pese al señalamiento convertir a la crítica en traición y el dolor en sabotaje, cuando las cámaras se apaguen, todavía quedará la realidad del fracaso de un país.