EFE.- Las librerías y editoriales rusas se han lanzado a vender casi a precio de saldo los títulos de autores declarados "agentes extranjeros" en el marco de la entrada en vigor de nuevas medidas legales que prohíben a estas personas dedicarse a labores educativas.
Según pudo constatar EFE, en la cadena de librerías BiblioGlobus se ofrecen rebajas de hasta el 50% en los títulos en inglés, parte de los cuales también corre el riesgo de verse censurado a partir del 1 de septiembre próximo, cuando entrará en vigor una enmienda que impone nuevas restricciones a las personas declaradas "agentes extranjeros".
Las librerías, que han tenido que reorganizar sus estanterías en estos tres años y medio de guerra en Ucrania ante la reducción de la oferta, buscan deshacerse de los últimos ejemplares de estos autores, ya que la prohibición de "llevar a cabo labores educativas" podría también incluir las labores editoriales.
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Según comentó en Telegram el periodista ruso Alexandr Gorbachov, también declarado "agente extranjero", más allá de la prohibición de ofrecer conferencias, la nueva norma obliga a los libreros y editores "a retirar los títulos, ya que están obligados a trabajar en el campo legal ruso".
Así, señala, desconoce si su propio libro "Él vio el sol", puesto a la venta en junio pasado, continuará vendiéndose en Rusia.
La red de librerías NLO lanzó en su portal oficial una campaña llamada "Regalo estival a los intelectuales" en la que ofrece rebajas de un 25% a una lista de libros, entre los que se incluyen 22 títulos de "agentes extranjeros".
A su vez, la editorial Iván Limbakh de San Petersburgo lanzó otra campaña en su canal de Telegram, en la que ofrece rebajas del 30% todos los sábados de agosto.
En particular, la editorial llamó la atención a las "Ofertas especiales": "Son libros que nos veremos obligados a retirar de la venta a partir del 1 de septiembre", señaló.
La librería independiente moscovita Falanster, anteriormente multada por "propaganda LGBT", anunció rebajas del 20% a títulos con contenidos 18+, mientras que su homóloga de Irkutsk, 'Perepliot', llamó a los compradores a adquirir los títulos de "agentes extranjeros" antes de septiembre, a los cuales dedicó un estante aparte.
A lo largo de este año, las autoridades rusos ya han lanzado varias campañas contra librerías por vender obras de "contenido extremista o indeseable", imponiendo multas, declarando "agentes extranjeros" e incluso deteniendo a empleados de estas tiendas.
Las enmiendas que causaron el revuelo del sector fueron aprobadas en abril pasado por el presidente ruso, Vladímir Putin, y modificaron las leyes sobre la educación en Rusia y el control de las actividades de personas que están bajo influencia extranjera.
La ley sobre agentes extranjeros, inicialmente aprobada en 2012, se fue recrudeciendo en los últimos 12 años con imposiciones como el registro de este estatus; la obligación de incluir información sobre esta condición en todas las publicaciones; la prohibición de participar en elecciones y en las compras estatales; recibir ayudas estatales o incluso firmar contratos con las Fuerzas Armadas.