EFE.- La misión de la ONU para Libia (UNSMIL) informó este sábado de los "niveles alarmantes" en la práctica "generalizada y sistemática de las desapariciones forzadas en todo el país", donde las autoridades persisten en las detenciones en "régimen de incomunicación" en centros donde "la tortura y los malos tratos están muy extendidos".
Con motivo del Día Internacional de las Víctimas de Desapariciones Forzadas —que se conmemora cada 30 de agosto— la UNSMIL expresó, a través de un comunicado, su preocupación por la continuación de "ataques contra actores políticos y opositores, periodistas, defensores de los derechos humanos, activistas, funcionarios estatales y ciudadanos comunes".
La misión recordó que, el pasado mayo, se descubrieron fosas comunes y restos no identificados en Trípoli, "incluso en antiguos centros de detención, exponiendo el carácter sistemático de las desapariciones forzadas".
Te podría interesar
Esos crímenes "crean un clima de temor que sofoca el espacio cívico, afianza la impunidad y socava las condiciones necesarias para la paz, las elecciones creíbles y la reconciliación nacional".
Asimismo, insistió en la necesidad de "descubrir la verdad" y garantizar la rendición de cuentas "por estas violaciones", pasos que consideró "esenciales para restablecer la confianza en las instituciones nacionales".
La organización instó a las autoridades libias a "poner fin a las desapariciones forzadas y la detención arbitraria", así como a informar del paradero de las personas desaparecidas y a garantizar la rendición de cuentas de los responsables.
También destacó la urgencia de proporcionar a las víctimas y a sus familias reparaciones, indemnizaciones y apoyo psicosocial, entre otras formas de ayuda.
La UNSMIL y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), están ejecutando actualmente, con el apoyo de Países Bajos, un plan para fortalecer la capacidad forense y promover un proyecto de ley sobre las personas desaparecidas.
El plan contempla, además, apoyar la formación de una red nacional de organizaciones de la sociedad civil, contar con la participación de las familias y ampliar las iniciativas psicosociales, jurídicas y de sensibilización pública.