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Negociaciones con "Generación Z" en Nepal permanecen estancadas por tercer día consecutivo tras derrocamiento del primer ministro
Miércoles 3 de Diciembre de 2025
ESTADO DE DERECHO

Negociaciones con "Generación Z" en Nepal permanecen estancadas por tercer día consecutivo tras derrocamiento del primer ministro

El nombramiento de un nuevo jefe de gobierno no progresan en parte debido a que la Carta Magna obliga a elegir a un miembro del congreso, mientras que parte del movimiento de jóvenes pide la disolución del parlamento y también una reforma en profundidad de la Constitución

Créditos: EFE
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EFE.- Nepal encadenó este viernes su tercer día consecutivo en un limbo político tras las protestas juveniles que forzaron la caída del primer ministro K.P. Sharma Oli y dejaron al menos 51 muertos. El movimiento de la "Generación Z" está dividido, las negociaciones, estancadas, y el Parlamento reclama una salida constitucional a la crisis.

El presidente de la Cámara de Representantes, Devaraj Ghimire, y el titular de la Asamblea Nacional, Narayan Dahal, emitieron una declaración conjunta en la que subrayaron que la crisis "no debe apartarse del constitucionalismo ni del Estado de derecho".

Ambos recordaron que el presidente, Ram Chandra Poudel, debe buscar un consenso que preserve la soberanía, las libertades civiles y la unidad nacional.

El llamamiento parlamentario se suma a la presión de colegios profesionales y organizaciones de la sociedad civil, que han advertido que cualquier Ejecutivo fuera de la Constitución carecería de legitimidad.

La Asociación de Abogados de Nepal pidió esta semana un gobierno civil no partidista, mientras que 65 colectivos firmaron un manifiesto conjunto para que el presidente Poudel asuma un papel más activo en la transición.

Ese planteamiento desafiaría las propuestas de parte del movimiento juvenil que encabezó las protestas, donde algunos sectores han pedido no sólo la disolución del Parlamento, sino también una reforma en profundidad de la Constitución.

A esta tensión se añaden los obstáculos legales que impiden a varios de sus candidatos favoritos encabezar el Ejecutivo provisional: la Carta Magna sólo permite que un miembro del Parlamento sea designado como primer ministro, lo que deja fuera a figuras como la exjueza Sushila Karki o el alcalde de Katmandú, Balendra Shah.

Las conversaciones entre representantes de la llamada ''Generación Z'', el Ejército y la Presidencia permanecen estancadas, sin un nombre que concite consenso para liderar un gobierno interino.

Mientras tanto, partidos tradicionales como el Congreso Nepalí o el UML reclaman querer tener espacio en un eventual Ejecutivo, una opción rechazada de plano por los jóvenes.

El Ejército ha expresado su respaldo al movimiento juvenil y participa en las conversaciones como garante de la seguridad, aunque insiste en que no pretende asumir el poder directamente, aun así, en Katmandú crece el temor a que, si el vacío político se prolonga, se acabe imponiendo un gobierno interino bajo su tutela.

Las protestas, desencadenadas luego del bloqueo de 26 redes sociales el pasado 4 de septiembre, estallaron en un clima de hartazgo contra una clase política percibida como corrupta e inmóvil, estas han dejado hasta ahora 51 muertos y más de un millar de heridos, según el último balance de las autoridades.

La indignación alcanzó su punto álgido el martes, cuando grupos de manifestantes incendiaron el Parlamento, el Tribunal Supremo y la oficina presidencial, además de atacar residencias de dirigentes, bajo esa presión, y tras la renuncia de varios ministros en rechazo a la represión, Oli se vio obligado a dimitir.

Desde entonces, Katmandú intenta recuperar cierta normalidad con la reapertura parcial de fronteras y del tráfico tras el levantamiento del toque de queda, aunque los edificios calcinados de ministerios e instituciones judiciales recuerdan la magnitud del estallido.