EFE.- La policía de Hong Kong detuvo, este jueves, a dos mujeres acusadas de poner en riesgo a un menor de edad mientras el supertifón "Ragasa" azotaba la ciudad con ráfagas huracanadas y oleaje intenso.
El suceso ocurrió en la zona de Ap Lei Chau, en el sur del territorio, cuando las sospechosas llevaron a un niño a los rompeolas que protegen la costa y se fotografiaron junto a él en plena tormenta, pese a que el Observatorio local mantenía en vigor la máxima señal de alarma.
Las imágenes, que circularon ampliamente en redes sociales, mostraban al pequeño situado a escasos centímetros de olas que superaban las barreras de New Jersey (de seguridad) y llegaban a cubrir parte del espigón.
Te podría interesar
Tras recibir denuncias, la Policía abrió una investigación y procedió al arresto de ambas, bajo la figura legal de “poner en peligro a un menor” aunque el niño salió ileso y quedó a cargo de su familia.
Las autoridades recordaron que este tipo de comportamientos generan peligro no sólo para los menores de edad, sino también para los equipos de rescate que deben intervenir en caso de accidente.
Subrayaron que las zonas costeras permanecen cerradas durante los avisos más graves de ciclón y que la marea puede convertirse en una amenaza mortal en cuestión de segundos.
El Observatorio de Hong Kong había advertido de ráfagas de viento de hasta 160 kilómetros por hora y alturas de ola superiores a los tres metros en varias zonas, en sus comunicados, instó a la ciudadanía a alejarse de diques, muelles y paseos marítimos, además de mantener ventanas cerradas así como suspender actividades al aire libre.
Especialistas locales, consultados, reiteraron el carácter extremadamente peligroso de acercarse a las defensas portuarias—elementos colocados a lo largo de los muelles para evitar que los barcos lo golpeen— en episodios de tifón, señalaron que una sola ola puede desestabilizar y arrastrar a varias personas, lo que convierte un gesto aparentemente trivial, como tomarse una "selfie", en un riesgo de muerte.
El arresto se produce poco después de otro episodio que causó fuerte conmoción en la ciudad, en el barrio de Chai Wan, una familia fue sorprendida por una ola de gran tamaño, durante un paseo marítimo, de gran tamaño, también vinculada al paso de "Ragasa".
El oleaje arrastró a la madre y a su hijo de cinco años de edad al mar, ambos fueron rescatados y trasladados en estado crítico al hospital, donde aún permanecen en estado de coma.