EFE.- El Tribunal Correccional de París condenó este lunes a los 10 acusados de acosar en redes a la primera dama francesa, Brigitte Macron, a penas de cuatro y ocho meses de cárcel, que sólo tendrán que cumplir tras las rejas en caso de reincidencia, salvo uno que sí tendrá que ingresar en prisión por no asistir al juicio.
Además, todos tendrán que abonar de forma solidaria a la esposa del presidente francés, Emmanuel Macron, una indemnización de 10 mil euros (unos 11 mil 688 dólares) por daños morales y otros 600 euros (unos 701 dólares) por costos judiciales.
Los jueces también les impusieron cursos de sensibilización sobre el respeto de las personas en línea y, en particular, sobre la cuestión del ciberacoso, que tendrán una duración de uno o dos días y que tendrán que pagar ellos mismos.
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Los 10 se llevaron una pena complementaria que les impedirá presentarse como candidatos a cualquier elección durante dos años y a cuatro de ellos se les suspende durante seis meses el acceso a las cuentas en línea que utilizaron para acosar a Brigitte Macron.
Los condenados, que difundieron bulos sobre que la primera dama había nacido hombre y que era una mujer transgénero, así como comentarios maliciosos sobre la diferencia de edad entre ella y el presidente francés, tienen edades comprendidas entre 41 y 65 años de edad, y profesiones muy dispares, entre las que destacan desde una vidente hasta un corredor de bolsa pasando por un cargo electo local, un escritor o un galerista.
Al leer la sentencia en la sala, en la que sólo estuvieron presentes dos de los encausados, el presidente del tribunal insistió en que ha quedado demostrado que los 10 publicaron de forma voluntaria mensajes "maliciosos" e "insultantes" contra la primera dama.
En concreto, cuestionaban que sea una mujer y hablaban de una pretendida pedocriminalidad por su relación con Emmanuel Macron cuando ambos se conocieron cuando el actual jefe del Estado era menor de edad y ella profesora de teatro, teniendo en cuenta su diferencia de edad (24 años).
Los jueces hicieron hincapié en su sentencia en que los ahora condenados "no podían ignorar que participaban en un acoso masivo" que "tenía la voluntad de perjudicar a la denunciante", que en sus declaraciones ha dado muestras de que eso dañó su salud física o mental y le ha afectado en su vida, sobre todo por el impacto que teme que está teniendo para sus allegados, en particular para sus nietos.
A la lectura del veredicto acudieron Delphine Jégousse, una médium que se hace conocer como Amandine Roy y el galerista Bertrand Scholler, que en declaraciones a la prensa se quejó más tarde de que esta condena significa el fin en Francia de la libertad de expresión.
"Es una decisión con la que si se dice algo que no gusta al que manda permitirá que te condenen", subrayó Scholler, que considera que esa sentencia es una "intimidación" que pesa sobre todo el mundo y una amenaza para la democracia.
"Hoy se está matando a la verdad, se está matando la posibilidad de la verdad", añadió.