EFE.- La Fuerza Aérea de Taiwán atribuyó este miércoles la desaparición de un caza F-16V y de su piloto, ocurrida el día anterior, a un fallo en la computadora principal de la aeronave, mientras continúan las labores de búsqueda del avión y del oficial desaparecidos.
"Existen varios niveles de fallas en la computadora modular de misión (MMC). En este caso, la trayectoria de vuelo de la aeronave ya no se mostraba, por lo que (el piloto) no pudo obtener información sobre su altitud", afirmó el coronel Chou Ming-ching en una rueda de prensa recogida por la agencia de noticias CNA.
El piloto, identificado como Hsin Po-yi y con rango de capitán, despegó a las 6:17 de la tarde del martes en su caza F-16 desde la base aérea de Hualien, en la costa oriental de la isla, para llevar a cabo una "misión rutinaria de entrenamiento", de acuerdo a la Fuerza Aérea.
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Hsin, quien acumulaba 611 horas de vuelo, de las cuales 371 correspondían al F-16, antes del incidente del martes, advirtió por radio de que había perdido la referencia visual entre las nubes y comunicó hasta en tres ocasiones su intención de eyectarse tras comenzar a perder altitud en torno a las 7:29 horas.
Desde entonces, las autoridades taiwanesas mantienen un amplio operativo de búsqueda, con la participación de buques, aviones militares y embarcaciones de la Guardia Costera, sin que por el momento se haya logrado localizar al piloto ni a la aeronave.
"El piloto informó de un mal funcionamiento del MMC durante la misión", afirmó en la misma rueda de prensa el teniente coronel Ting Wei-hsuan, quien añadió que la Fuerza Aérea ha documentado varios fallos en este dispositivo desde el programa de actualización y que los datos ya han sido remitidos a Estados Unidos para su análisis.
"Instaremos a la parte estadounidense a acelerar las actualizaciones de software para mejorar la fiabilidad del sistema", señaló.
Como medida de precaución, la Fuerza Aérea suspendió los vuelos de entrenamiento de los F-16V mientras se llevan a cabo inspecciones de estas aeronaves y, en paralelo, impartirá formación adicional a sus pilotos, especialmente en escenarios de desorientación espacial, comportamiento anómalo del avión y operaciones de vuelo nocturno.
En la actualidad, la columna vertebral de la Fuerza Aérea de Taiwán está compuesta por los cazas F-16, de fabricación estadounidense: el gobierno isleño adquirió 66 de estas aeronaves a Estados Unidos en 2019 por unos 8 mil millones de dólares y opera actualmente más de un centenar de aparatos correspondientes a versiones más antiguas.
La principal misión de estos aviones es interceptar a las aeronaves de guerra chinas que sobrevuelan los alrededores de Taiwán, algo que sucede con cada vez más frecuencia.