AP.- El líder supremo de Irán dio a entender el viernes que las fuerzas de seguridad tomarán medidas drásticas contra los manifestantes, en un desafío directo a la promesa del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de apoyar a quienes protestan pacíficamente.
El ayatolá, Ali Jamenei, criticó a Trump por tener las manos “manchadas con la sangre de los iraníes”, mientras sus seguidores gritaban “¡muerte a Estados Unidos!”, en unas imágenes distribuidas por la televisora estatal iraní.
Más tarde, la prensa estatal se refirió repetidamente a los manifestantes como “terroristas”, preparando el terreno para una posible represión violenta como la que siguió a otras movilizaciones nacionales en los últimos años.
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Los manifestantes están “arruinando sus propias calles (...) para hacer feliz al presidente de Estados Unidos”, dijo Jamenei ante una multitud en su complejo en Teherán. “Porque él dijo que vendría en su ayuda. Debería prestar atención al estado de su propio país en su lugar”.
Por su parte, el jefe del Poder Judicial de Irán, Gholamhossein Mohseni-Ejei, prometió que el castigo para los manifestantes “será decisivo, máximo y sin ninguna indulgencia legal”.
La Casa Blanca no ha respondido a los comentarios de Jamenei, aunque Trump ha repetido su compromiso de atacar Irán si fallecen manifestantes, una amenaza que ha cobrado relevancia tras la operación militar de su ejército para capturar al presidente de Venezuela, Nicolás Maduro.
Sin acceso a internet
A pesar de que la teocracia del país cortó el acceso a internet y las llamadas telefónicas internacionales, breves videos compartidos en internet por activistas mostraban supuestamente a manifestantes coreando consignas contra el gobierno de la República Islámica alrededor de hogueras mientras los escombros cubrían las calles en la capital, Teherán, y otras zonas.
La prensa estatal reportó que "agentes terroristas" de Estados Unidos e Israel provocaron incendios y desataron la violencia. También dijo que hubo "víctimas", pero no ofreció más detalles.
El alcance de las movilizaciones no podía determinarse aún debido al bloqueo de las comunicaciones, aunque supone otra escalada en las protestas motivadas por la maltrecha economía iraní, que se han convertido en el desafío más significativo para el gobierno en los últimos años. Las protestas se han ido intensificando constantemente desde que su inicio el 28 de diciembre.
Además, fueron la primera prueba para ver si el príncipe heredero, Reza Pahlavi, cuyo padre, gravemente enfermo, huyó de Irán justo antes de la Revolución Islámica de 1979, podía influir en la población. Su hijo, quien lanzó un llamado a manifestarse el jueves por la noche, también ha convocado protestas para las 8:00 de la noche del viernes.
Las manifestaciones han incluido gritos en apoyo al sha, algo que podría haber supuesto una sentencia de muerte en el pasado, pero que ahora subraya la ira que alimenta las protestas.
Hasta ahora, la violencia en torno a las movilizaciones ha causado al menos 42 muertos y más de dos mil 270 detenidos, según la Agencia de Noticias de Activistas de Derechos Humanos, con sede en Estados Unidos.
"Lo que cambió el rumbo de las protestas fueron los llamados del expríncipe heredero Reza Pahlavi para que los iraníes salieran a las calles a las 8:00 de la noche del jueves y viernes", dijo Holly Dagres, investigadora principal del Instituto Washington para la Política del Cercano Oriente.
"Según las publicaciones en redes sociales, quedó claro que los iraníes habían respondido y se estaban tomando en serio el llamado a protestar para derrocar a la República Islámica", mencionó.
"Esta es exactamente la razón por la que se bloqueó internet: para evitar que el mundo viera las protestas. Desafortunadamente, es probable que también proporcionara cobertura para que las fuerzas de seguridad mataran a manifestantes", agregó.
Cortes de internet tras las protestas del jueves
Cuando el reloj marcó las 8:00 de la noche del jueves, los barrios de Teherán estallaron en cánticos, según los testigos. Se lanzaron consignas como "¡Muerte al dictador!", y "¡Muerte a la República Islámica!". Otros ensalzaban al sha gritando "¡Esta es la última batalla! ¡Pahlavi regresará!". Antes de que se cortaran las comunicaciones con Irán se podía ver a miles de personas en las calles.
"Los iraníes exigieron su libertad esta noche. En respuesta, el régimen en Irán ha cortado todas las líneas de comunicación", dijo Pahlavi. "Ha bloqueado internet. Ha cortado las líneas telefónicas. Incluso puede intentar bloquear las señales satelitales".
Además, instó a los líderes europeos a unirse al presidente estadounidense en la promesa de “hacer que el régimen rinda cuentas”.
Pahlavi había dicho que ofrecería más planes dependiendo de la respuesta a su llamado. Su apoyo a Israel y el que ha recibido del país generaron críticas en el pasado, especialmente después de la guerra israelí de 12 días contra Irán en junio. Los manifestantes han mostrado su apoyo al sha en algunas manifestaciones, pero no está claro si es un respaldo directo a Pahlavi o un deseo de regresar al tiempo anterior a la Revolución Islámica.
El bloqueo de internet también parece haber afectado a las agencias noticiosas estatales y semioficiales del país. La breve información de la televisora estatal, enterrada en la transmisión de las ocho de la mañana del viernes, fue la primera declaración oficial acerca de las movilizaciones.
La misma indicó que las protestas se tornaron violentas y hubo víctimas, pero no ofreció más detalles. Además, apuntó que, durante las protestas, "se incendiaron autos particulares, motocicletas, lugares públicos como el metro, camiones de bomberos y autobuses". La televisora estatal informó más tarde que, durante la noche, la violencia se cobró la vida de seis personas en Hamedan, a unos 280 kilómetros (175 millas) al suroeste de la capital.