EFE.- El Consejo de la Unión Europea (UE), en el que están representados los gobiernos de los 27, respaldó oficialmente este viernes por mayoría la firma del acuerdo de asociación con el Mercosur, que se espera que se lleve a cabo los próximos días.
Los embajadores permanentes ante la UE habían llegado en la mañana a un acuerdo político para la firma del pacto, que posteriormente fue corroborado a nivel del Consejo a través de un procedimiento escrito.
Ese proceso, cuyo resultado es una decisión del Consejo al mismo nivel que las que se toman en las reuniones oficiales de ministros comunitarios, concluyó a las 5:00 de la tarde, hora local, momento en el que se constató apoyo a la firma por mayoría calificada (un 55% de los países que representen a un 65% de la población de la Unión).
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"Tras más de 25 años, las decisiones de hoy marcan un avance histórico en el fortalecimiento de la asociación estratégica de la UE con Mercosur", destacó en un comunicado el ministro de Energía, Comercio e Industria de Chipre, Michael Damianos, cuyo país ejerce la presidencia rotatoria del Consejo.
En concreto, los Estados miembros se pronunciaron así a favor de la firma del pacto comercial provisional con el Mercosur (Brasil, Argentina, Paraguay y Uruguay), que es competencia exclusiva comunitaria y que no requiere la ratificación de los parlamentos nacionales, de igual forma para firmar el acuerdo definitivo que necesitará el posterior visto bueno de todas las partes.
Francia y Hungría ya habían anunciado que votarían en contra, mientras que países como Bélgica se abstuvieron y se sumó el apoyo decisivo de Italia, que en diciembre pidió más tiempo para abordar las preocupaciones de sus agricultores sobre el pacto, fuertemente defendido por España o Alemania.
Precisamente, a fin de recabar más apoyos entre los países, los embajadores respaldaron hoy también el acuerdo político logrado con el Parlamento Europeo en diciembre sobre cláusulas de salvaguarda en favor de los agricultores de la Unión, que se han manifestado enérgicamente contra el acuerdo con el Mercosur.
Finalmente, los Estados miembros consensuaron hoy una mejoría de las salvaguardas que deberá validar a continuación la Eurocámara en primera lectura, enfocadas en que la UE pueda reaccionar rápidamente ante las perturbaciones del mercado causadas por un aumento de las importaciones agrícolas procedentes del tratado.
Se aplicarán, en el caso de los productos sensibles, cuando haya precios al menos un 5% inferiores de los artículos importados frente a los europeos comparables, junto con aumentos del 5% en los volúmenes de importación preferenciales sobre una media de tres años, o una caída del 5% en los precios de importación. Esto se considerará, por regla general, motivo suficiente para iniciar una investigación.
Ahora, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, tendrá el mandato para firmar el acuerdo en nombre de la UE —algo que podría hacer en Paraguay el lunes o martes de la semana que viene, según fuentes comunitarias—, mientras que el Parlamento Europeo deberá también dar su consentimiento.
Agricultores lo rechazan
Las organizaciones de agricultores de la Unión Europea (UE) lamentaron la luz verde dada por los Estados miembros este viernes a la firma del acuerdo de asociación con los países del Mercosur y aseguraron que llevarán a cabo nuevas movilizaciones.
En los últimos días, los productores han protagonizado protestas contra ese acuerdo en distintos países europeos, incluidos España, Francia, Alemania, Bélgica o Grecia.
Las organizaciones y cooperativas agroalimentarias europeas, agrupadas en el Copa-Cogeca, anunciaron hoy que sus dirigentes se reunirán el próximo lunes para planear "los próximos pasos" de su movilización.
Denunciaron que el visto bueno de la UE a la firma llega "tras meses de maniobras y presiones sin precedentes que confirman la complejidad y el carácter divisivo de este asunto".
Y aseguraron que, pese a los ajustes a las medidas de salvaguardia adicionales ofrecidos por Bruselas, el acuerdo "sigue siendo fundamentalmente desequilibrado y defectuoso".
Copa-Cogeca señaló además que ahora corresponde al Parlamento Europeo pronunciarse sobre el acuerdo y lamentó que se vaya a aplicar provisionalmente antes de que la Eurocámara haya tenido la oportunidad de expresarse.
Por su parte, desde la coordinadora Vía Campesina, se condenó la decisión del Consejo que, dijo esa organización, "ignora a los campesinos y deja de lado la democracia".
"Este acuerdo, negociado a puerta cerrada y sobre premisas obsoletas, antepone los intereses de la industria agroalimentaria a los medios de vida de los agricultores y los trabajadores agrícolas", indicó Vía Campesina en un comunicado.
"Al eliminar los aranceles sobre más del 90% de los productos, el acuerdo intensificará la competencia desleal, exponiendo a los agricultores europeos a importaciones de productos que han seguido normas sociales, medioambientales y sanitarias que no son equivalentes en la práctica y que a menudo son imposibles de controlar de manera efectiva", se afirma en la nota.
Además, Vía Campesina avisó de que los agricultores "se están movilizando en diferentes países, y seguirán haciéndolo en los próximos días".
En Bélgica, este viernes continuaron las protestas agrícolas que comenzaron el jueves por la tarde, y que tuvieron lugar sobre todo en Valonia, en particular en las provincias de Namur, Hainaut, Luxembourg y Brabante Valón, donde se produjeron bloqueos en distintas carreteras.
Ecologistas
La organización Greenpeace criticó también la decisión del Consejo de la UE, adoptada pese a "la continua oposición de varios parlamentos y gobiernos de toda Europa".
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, "firmará el acuerdo con Mercosur la próxima semana y actuará como si fuera un hecho consumado, cuando en realidad no lo es", dijo Lis Cunha, activista de Greenpeace, en un comunicado.
"Los eurodiputados aún deben opinar sobre el acuerdo general. Von der Leyen puede intentar proyectar confianza en Paraguay, pero la verdad es que este impopular acuerdo es un desastre para la selva amazónica y ningún eurodiputado progresista comprometido con la protección forestal debería apoyarlo jamás", señaló.