EFE.- El expríncipe Andrés, hermano del rey Carlos III, fue fotografiado este jueves a su salida de una comisaría de Norfolk casi 10 horas después de haber sido arrestado por la Policía británica.
El tercer hijo de la difunta reina Isabel II, quien hoy cumple 66 años, fue detenido bajo sospecha de mala conducta en un cargo público por presuntas filtraciones de información sensible al pedófilo convicto Jeffrey Epstein; las autoridades mantienen la investigación.
La mañana de este jueves, el expríncipe fue detenido en el condado de Norfolk, donde vivía tras ser desalojado hace unas semanas de la mansión de Royal Lodge, a las afueras de Londres, por la que apenas pagaba renta.
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Tras su arresto, Carlos III expresó su "profunda preocupación", pero recalcó que "la ley debe seguir su curso".
La detención del miembro de la realeza, octavo en la línea de sucesión al trono, no tiene precedentes en la historia moderna.
La controversia en torno a Andrés Mountbatten-Windsor se profundizó después de que unos correos divulgados por el Departamento de Justicia de Estados Unidos revelaran que el expríncipe facilitó al pederasta convicto Jeffrey Epstein documentos sensibles del gobierno británico.
Cabe recordar que a finales de 2025, su hermano le retiró todos los títulos nobiliarios y honores por sus nexos con Epstein; previamente había sido retirado de sus labores como integrante de la familia real.
Hace unos días, la Policía del Valle del Támesis había informado que estaba evaluando esa información para decidir si procedía a una investigación criminal.
Andrés Mountbatten-Windsor y Jeffrey Epstein
El expríncipe Andrés ha sido señalado como una de las figuras más cercanas de Jeffrey Epstein e incluso lo han acusado de haber agredido sexualmente a Virginia Giuffre, cuando ella tenía 17 años.
Mountbatten-Windsor negó una entrevista con la BBC en 2019 haberse tomado una fotografía con Giuffre, la cual se ha usado para demostrar que participó en el entramado de trata de personas del pederasta.
Asimismo, la reciente publicación de los archivos por parte del Departamento del Estado demuestra que el hijo de la reina invitó en 2010 al financiero estadounidense y a una mujer rumana descrita como "muy linda" a una cena privada en el Palacio de Buckingham.
Sin embargo, las autoridades británicas lo investigan por presuntamente haber compartido en 2010 y 2011 información confidencial de su trabajo como enviado de comercio del Reino Unido con Epstein.