Reuters.- Las relaciones iraníes con los estados del golfo Pérsico requerirán una "revisión profunda" a la luz del conflicto de Estados Unidos e Israel contra Irán, con el fin de limitar el poder de los actores externos y permitir que la región prospere, declaró el domingo a Reuters el embajador de Teherán en Arabia Saudita.
Cuando se le preguntó si le preocupa que el conflicto perjudique las relaciones, el embajador Alireza Enayati respondió: "Es una pregunta válida, y la respuesta puede ser sencilla. Somos vecinos y no podemos prescindir unos de otros; necesitaremos una revisión profunda".
"Lo que la región ha presenciado durante las últimas cinco décadas es el resultado de un enfoque excluyente (dentro de la región) y una dependencia excesiva de las potencias externas", afirmó en una respuesta por escrito a las preguntas, en la que abogó por estrechar los lazos entre los seis miembros del Consejo de Cooperación del golfo Pérsico, junto con Irak e Irán.
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Los estados árabes del golfo han sufrido más de dos mil ataques con misiles y drones desde el estallido de la guerra el 28 de febrero, con objetivos que incluyen misiones diplomáticas y bases militares estadounidenses, pero también infraestructuras petroleras críticas, puertos, aeropuertos, hoteles y edificios residenciales y de oficinas.
Emiratos Árabes Unidos, que normalizó sus relaciones con Israel, enemigo de Irán, en 2020, ha sido los más afectados por los ataques, pero todos los países de la zona se han visto afectados y todos han condenado a los iraníes.
Entre bastidores, analistas y fuentes regionales afirman que también crece la frustración hacia Estados Unidos, durante mucho tiempo su garante de seguridad, por arrastrarlos a un conflicto que no respaldan pero por la que están pagando un alto precio.
En Arabia Saudita, los ataques se han concentrado en la región oriental, donde se produce la mayor parte del petróleo del reino, así como en la base aérea del Príncipe Sultán, que alberga a las fuerzas estadounidenses al este de Riad, y en el Barrio Diplomático, en el extremo occidental de la capital, según declaraciones del Ministerio de Defensa saudita.
Arabia Saudita e Irán restablecieron plenamente sus relaciones diplomáticas en 2023 tras años de enemistad que los llevaron a respaldar a facciones políticas y militares rivales en toda la región.
Irán no es reponsable
Enayati negó que Irán sea responsable de los ataques contra la infraestructura petrolera saudita, incluida la refinería de Ras Tanura en la costa este y las docenas de intentos de ataques con drones contra el yacimiento petrolífero de Shaybah, en el desierto cerca de la frontera con EAU.
"Irán no es la parte responsable de estos ataques, y si Irán los hubiera llevado a cabo, lo habría anunciado", afirmó, sin revelar el autor de los ataques.
Las declaraciones del Ministerio de Defensa saudí no han atribuido la culpa de los incidentes individuales. Enayati afirmó que Irán sólo está atacando objetivos e intereses estadounidenses e israelíes.
Enayati señaló que él mantiene personalmente un contacto continuo con funcionarios saudíes, y que las relaciones "avanzan de forma natural" en muchos ámbitos. Destacó la cooperación saudí en relación con la salida de los iraníes que se encontraban en el reino para realizar una peregrinación religiosa y la prestación de asistencia médica a otros.
Según indicó, Teherán está en contacto con Riad en relación con la posición declarada públicamente por Arabia Saudita de que su territorio, mar y aire no se utilizarían para atacar a Irán, sin dar más detalles sobre las conversaciones.
Su mensaje a los estados del golfo Pérsico fue que el conflicto "nos ha sido impuesta a nosotros y a la región".
Para resolver el conflicto, Estados Unidos e Israel deben detener sus ataques y los países de la región no deben verse involucrados, al tiempo que deben obtenerse garantías internacionales para evitar que se repitan, afirmó.
"Sólo entonces podremos centrarnos en construir una región próspera", afirmó.