EFE.- La Guardia Revolucionaria de Irán afirmó haber atacado en la madrugada de este sábado un buque de apoyo militar estadounidense cerca del puerto de Salalah, en Omán.
El buque se encontraba a "una distancia considerable" del puerto omaní, dijo el portavoz del Cuartel General de Jatam al Anbiya, el teniente coronel Ebrahim Zolfagari, en una nota recogida por la agencia de noticias Tasnim, cercana a la Guardia Revolucionaria iraní.
"Tal como habíamos anunciado previamente, la soberanía nacional del país hermano y amigo Omán es respetada por la República Islámica de Irán", apuntó Zolfagari.
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El portavoz militar indicó que otro avión cisterna estadounidense en la base aérea de Al Jarj, en Arabia Saudita, fue alcanzado ayer por misiles de la Guardia Revolucionaria.
Al menos 12 militares estadounidenses resultaron heridos ayer, viernes, tras un ataque contra una base aérea en Arabia Saudita que provocó daños en aeronaves militares de Estados Unidos, según informó The Wall Street Journal.
Los ataques se producen en el contexto de las crecientes tensiones en la región vinculadas a la ofensiva coordinada entre Estados Unidos e Israel en territorio iraní, que cumple este sábado un mes.
La guerra ha derivado en ataques iraníes contra objetivos militares y estratégicos en distintos países aliados de Washington en Medio Oriente.
En un mensaje emitido por los medios iraníes, Zolfagari advirtió al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que "la región se convertirá en un cementerio para los soldados estadounidenses".
"Durante horas, las ambulancias han estado ocupadas transportando a comandantes y soldados estadounidenses muertos y heridos", dijo el portavoz militar iraní que aseguró que Irán atacó con misiles y drones a dos supuestos emplazamientos estadounidenses con 400 personas en uno y más de 100 en otro, ubicados en Dubái, en Emiratos Árabes.
Washington y Teherán han iniciado conversaciones indirectas con la mediación de Pakistán.
Trump anunció el jueves que, para dar espacio a las negociaciones, pospuso hasta el 6 de abril el ultimátum dado a Irán para desbloquear el estrecho de Ormuz, o de lo contrario destruirá sus centrales eléctricas.
La ofensiva, en la que han muerto al menos 13 soldados estadounidenses y que ha disparado el precio de la gasolina, es impopular en Estados Unidos, donde Trump hizo campaña a favor de mantener al país alejado de los conflictos externos, y ha acrecentado la fractura entre Washington y sus socios de la OTAN.