EFE.- Los países del G7 mostraron este lunes su disposición a adoptar "todas las medidas necesarias" para estabilizar los mercados de hidrocarburos, cuyo precio se ha disparado por la guerra en Medio Oriente, y eso incluye la posibilidad de recurrir a las reservas estratégicas.
Este es el principal mensaje al término de la reunión que mantuvieron por videoconferencia los ministros de Finanzas de los siete países más ricos del mundo, en la que según el titular francés, Roland Lescure —cuyo país ejerce la presidencia rotatoria—, se insistió en que se va a examinar "de cerca cómo estabilizar el conjunto de los flujos, el conjunto del mercado".
Eso podría llevar a "la liberación de las reservas estratégicas", repitió Lescure en declaraciones a la prensa desde Bruselas, después de haber subrayado que por ahora no hay problemas de aprovisionamiento ni de gas ni de petróleo en Europa o en Estados Unidos.
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El ministro francés explicó que la evolución de la situación el pasado fin de semana, en que se produjeron ataques a instalaciones petroleras en el golfo Pérsico, y la reacción de los mercados esta mañana, con fortísimas subidas del crudo y del gas, había convencido a los países del G7 para "dar mensajes muy claros, muy firmes y espero —dijo— que muy eficaces para tranquilizar a todo el mundo".
Según su análisis, las inquietudes que se manifiestan en el mercado del petróleo y del gas tienen que ver sobre todo con los problemas para su exportación desde el golfo Pérsico, es decir, con el cierre de facto por parte de Irán del estrecho de Ormuz, por donde habitualmente circula la quinta parte de los hidrocarburos que se consumen en el mundo.
Este recurso sobre todo va destinado al mercado asiático, y por eso quiso dejar claro que por el momento "no hay ningún problema de aprovisionamiento de petróleo ni de gas en Europa o en Estados Unidos".
No obstante, los temores a un cierre duradero del estrecho de Ormuz o a la destrucción de instalaciones de producción o refinerías en el golfo produjeron por la mañana una escalada de precios.
En el caso del barril de brent, que sirve de referencia en Europa, esa progresión llegó a ser en algunos momentos superior al 30%, al superar puntualmente el umbral de los 119 dólares, que se sumaba al 20% acumulado la semana pasada.
A primera hora de la tarde, el incremento era algo inferior al 10%, aunque el barril de brent seguía por encima del listón simbólico de los 100 dólares.
Los miembros de la Agencia Internacional de la Energía (AIE), entre los que están todos los del G7, tienen la obligación de disponer de unas reservas equivalentes a como mínimo 90 días de importaciones para poder responder a situaciones excepcionales, en particular cuando hay una interrupción del aprovisionamiento.
De acuerdo con los datos de la propia AIE actualizados en noviembre, todos los miembros, con la única excepción de Australia, cumplían con ese mínimo. En el caso de España, esas reservas eran de 96 días, de los cuales 56 en manos de la industria y otros 40 en las de los poderes públicos.
Desde su creación con ocasión de la cumbre del petróleo de 1973, la agencia ha recurrido en cinco ocasiones a sus reservas estratégicas, las dos últimas en marzo y abril de 2022, con la crisis energética generada con la invasión rusa de Ucrania.