AP.- En lo que representa un posible impulso para un alto el fuego en Medio Oriente, el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, dijo este jueves que autorizó negociaciones directas “lo antes posible” con Líbano destinadas a desarmar a la milicia de Hezbolá y establecer relaciones entre ambas naciones.
Los dos países han estado técnicamente en guerra desde que Israel fue establecido en 1948, y Netanyahu subrayó más tarde que no había un alto el fuego entre ellos. En una declaración en video, dijo que Israel seguirá atacando a Hezbolá hasta que se restablezca la seguridad en el norte de Israel.
No hubo una respuesta inmediata de Líbano. Pero se espera que las negociaciones entre Israel y Líbano comiencen la próxima semana en el Departamento de Estado en Washington, según un funcionario estadounidense y una persona familiarizada con los planes, que habló bajo condición de anonimato debido a lo delicado del asunto.
Te podría interesar
La perspectiva de conversaciones pareció reforzar el alto el fuego tentativo en la guerra con Irán, que se tambaleaba por el bombardeo de Israel contra Beirut, el control continuo de Teherán sobre el estrecho de Ormuz y la incertidumbre sobre si las conversaciones pueden encontrar puntos en común.
Sin embargo, el jueves, el presidente estadounidense Donald Trump pareció poner en duda la eficacia del alto al fuego, al escribir en su plataforma de redes sociales que “Irán está haciendo un muy mal trabajo, deshonroso dirían algunos, en el manejo del petróleo que pasa por el estrecho de Ormuz”.
“Ese no es el acuerdo que tenemos”, aseveró Trump.
Mientras tanto, Kuwait acusó a Irán y a sus aliados de lanzar ataques en su contra con drones pese al alto el fuego, mientras que Arabia Saudí dijo que ataques recientes dañaron un oleoducto clave. La acusación del Ministerio de Relaciones Exteriores de Kuwait aumentó la presión sobre el alto el fuego antes de las conversaciones previstas entre Estados Unidos e Irán.
La Agencia de Prensa Saudí, administrada por el Estado, reportó que un funcionario anónimo dijo que su oleoducto Este-Oeste, que transporta petróleo hacia el mar Rojo y evita el estrecho de Ormuz, resultó dañado en los ataques recientes.
La Guardia Revolucionaria de Irán negó haber lanzado ataques contra países del golfo Pérsico tras el anuncio de Kuwait.
Un asalto de ese tipo reflejaría la campaña de presión continua que Teherán está librando contra Estados Unidos y sus aliados, particularmente en medio de los esfuerzos por asegurar un alto el fuego entre Israel y Hezbolá.
El anuncio de Israel de negociaciones con Líbano se produjo en medio del desacuerdo sobre si el alto el fuego incluía una pausa en los combates entre Israel y Hezbolá, y un día después de que Israel perpetró el bombardeo más mortífero contra Líbano desde que comenzó la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán el 28 de febrero.
El inicio de conversaciones de paz directas es un logro significativo, aunque alcanzar un acuerdo será difícil tras décadas de hostilidades, por la presencia de Hezbolá y por desacuerdos sobre la frontera terrestre entre ambas naciones.
Se prevé que las conversaciones en Washington sean encabezadas del lado estadounidense por el embajador de Estados Unidos en Líbano, Michel Issa, y del lado israelí por el embajador israelí en Estados Unidos, Yechiel Leiter, según la persona familiarizada con la planificación.
No estaba claro por el momento quién representaría a Líbano. Axios fue el primero en informar sobre el momento y el lugar de las conversaciones.
La presión sobre el alto el fuego continúa
Tras declarar victoria con el anuncio del alto al fuego, tanto Irán como Estados Unidos parecieron tratar de presionarse mutuamente. Agencias de noticias semioficiales en Irán indicaron que sus fuerzas han colocado minas en el estrecho de Ormuz, una vía marítima crucial para el petróleo que Teherán ha cerrado. Trump advirtió que las fuerzas de Estados Unidos golpearán a Irán aún más fuerte que antes si no cumple el acuerdo.
Poniendo de relieve el control iraní sobre el estrecho, un buque cisterna de gas natural licuado con bandera de Botsuana intentó salir del golfo Pérsico por una ruta ordenada por la Guardia Revolucionaria, pero de repente dio la vuelta y regresó temprano el viernes, según mostraron datos de seguimiento de barcos.
Cuatro buques cisterna y tres graneleros cruzaron el estrecho el jueves, lo que elevó el número total de barcos que han pasado desde el alto al fuego a por lo menos 12, según la firma de datos Kpler. Otros barcos que no transmiten su ubicación también podrían haber pasado.
Además, aún hay dudas sobre qué pasará con la reserva de uranio enriquecido de Irán, cómo y cuándo se reanudará el tráfico normal a través del estrecho y qué ocurre con la capacidad de Irán para lanzar ataques con misiles en el futuro y de apoyar a sus aliados en la región.
Israel promete seguir atacando a Hezbollah en Líbano
En una publicación en redes sociales, el presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Qalibaf, advirtió el jueves que los ataques de Israel contra la milicia de Hezbolá en Líbano traerán “costos explícitos y respuestas fuertes".
Se ha hablado de Qalibaf como un posible negociador que podría reunirse con el vicepresidente estadounidense JD Vance el fin de semana en Islamabad. La Casa Blanca ha dicho que Vance encabezará la delegación para las conversaciones que comienzan el sábado.
Irán había dicho que los ataques de Israel contra Líbano estaban violando el acuerdo de alto el fuego. Netanyahu y Trump alegan que no.
Trump dijo el jueves que pidió a Netanyahu que redujera los ataques en Líbano.
El Ministerio de Salud de Líbano informó que más de 300 personas murieron y más de mil 100 resultaron heridas el miércoles por los ataques israelíes en el centro de Beirut y otras zonas de Líbano, los cuales, según Israel, tenían como objetivo a Hezbolá, que se unió a la guerra en apoyo de Teherán.
A primera hora del viernes, el ejército de Israel dijo que atacó aproximadamente 10 lanzadores en Líbano que habían disparado cohetes hacia el norte de Israel el jueves.
Israel aseveró el jueves que mató a Alí Yusuf Harshi, un asistente del líder de Hezbolá, Naim Kassem. Hezbolá no respondió de momento a una solicitud de comentarios.