DEPORTES

Selección Mexicana de Futbol: ¿abuchear o no abuchear? Esa es la cuestión
Martes 31 de Marzo de 2026
TEMA POLÉMICO

Selección Mexicana de Futbol: ¿abuchear o no abuchear? Esa es la cuestión

Los abucheos, “oles” en favor de Portugal y el grito homofóbico contra el portero de México, desataron el debate sobre el comportamiento de la afición en el Estadio Azteca.

El ‘11’ que inició ante Portugal.Créditos: Reuters
Escrito en DEPORTES el

El aficionado mexicano al futbol no es responsable de los fracasos de la Selección Nacional, pero sí cómplice de una medianía en la que su fe es directamente proporcional a su ignorancia.

Pese al cúmulo de tropiezos históricos cada cuatro años en los Mundiales, el fan del llamado “equipo de todos” es capaz de reinventarse y se vuelve a ilusionar hasta que llega el momento de toparse con la realidad.

El seguidor del Tri hace filas interminables –reales o virtuales– para comprar boletos a precios elevadísimos, o recurre a la reventa con tal de asistir a compromisos “históricos” como el del sábado pasado en la reinauguración del Estadio Azteca, en los que derrocha optimismo y va con toda la voluntad de apoyar de forma incondicional a los suyos.

Compra las nuevas playeras que salen cada seis meses –originales o piratas–, hace auténticos viacrucis para llegar a los partidos, se entusiasma con las “caras nuevas” en el Tricolor, apuesta por tercera ocasión porque Javier Aguirre esta vez no fallará…

Sin embargo, la algarabía y buenas intenciones duran lo mismo que lo que tarda la Selección Mexicana en mostrar sus carencias en la cancha, y entonces aparece el enojo que se manifiesta a través de abucheos, “oles” en favor de los rivales y el grito homofóbico en contra del portero… antes era hacia el visitante y desde el sábado pasado se estrenó la modalidad de también atacar al de casa.

Hoy la discusión en redes sociales y en las decenas de programas de debate en televisión es el comportamiento de los asistentes al partido entre México y Portugal, debido a que en gran número se le voltearon al Tricolor en lo que fue una ‘probadita’ de Mundial.

¿Deben o no deben los aficionados abuchear a la Selección Mexicana de Futbol?, ¿tienen o no derecho de hacerlo por pagar un boleto? La respuesta es simple por más que los ‘expertos de TV’ gasten horas y horas de saliva. Por supuesto que sí.

Así como el aficionado está en todo su derecho de “volver a creer” cada cuatro años, también puede manifestarse cuando su Selección exhibe la pobreza –en mayor o menor medida– que arrastra desde hace décadas.

Es imposible exigir que el aficionado mexicano promedio sea crítico, conocedor, exigente y poco influenciable, cuando el medio futbolístico no lo es: salvo contadas excepciones, el jugador mexicano no está preparado, tampoco varios entrenadores ni mucho menos los directivos… y no se diga el periodismo deportivo.

Abunda la improvisación, el escaso rigor y respeto, el conocimiento por encimita, la pobre planeación, y un interminable etcétera.

La mediocridad del balompié nacional no se refleja exclusivamente durante los 90 minutos en los que aparece en la cancha la Selección Mexicana. Es un tema estructural, de idiosincrasia, de cultura, añejo, arraigado.

El aficionado al futbol en México hace lo que quiere, pero sobre todo lo que puede… Lo mismo que su Selección Nacional.

Editorial | Latinus Deportes