La debacle de Napoleón Bonaparte comenzó en 1812. En el verano de ese año, el emperador francés lideró a medio millón de soldados para invadir el Imperio Ruso. Para diciembre, sólo una fracción del ejército seguía con vida. Los registros históricos sugieren que el hambre, el frío y el tifus provocaron su desaparición. Ahora, el ADN cuenta otra historia.
Un equipo científico del Instituto Pasteur, las universidades de Aix-Marsella y de Tartu (de Estonia), en búsqueda de posibles agentes infecciosos, analizó ADN de los restos que había sobre los dientes de 13 soldados del ejército de Napoleón, exhumados en Vilna, Lituania, en 2002 por el equipo de Aix-Marsella. Los resultados fueron publicados este viernes en la revista Current Biology.
El análisis del ADN antiguo se hizo con técnicas de nueva generación y encontró las "firmas genéticas" de Salmonella enterica responsable de la fiebre paratifoidea, y Borrelia recurrentis, responsable de la fiebre recurrente, una enfermedad transmitida por piojos y caracterizada por episodios de fiebre seguidos de períodos de remisión.
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De acuerdo con un comunicado del Instituto Pasteur, de los soldados napoleónicos exhumados en Vilna, los dientes de cuatro dieron positivo para S. enterica y dos para B. recurrentis. De la bacteria causante del tifus, Rickettsia prowazekii que también es transmitida por piojos, no se encontraron rastros en esta investigación.
Se añade que las dos bacterias encontradas son diferentes, pero pueden provocar síntomas similares, como fiebre alta, fatiga y problemas digestivos. Ambas, por separado y más en conjunto, pudieron contribuir a empeorar el estado de los soldados franceses que ya estaban debilitados por el frío, el hambre y la falta de sanidad.
Tifus y fiebre de las trincheras contra Napoleón
El nuevo estudio proporciona la primera evidencia genética de la presencia de estas dos bacterias infecciosas, hasta ahora insospechada, y las suma a las encontradas por un estudio previo: R. prowazekii , la del tifus, y a Bartonella quintana, causante de la fiebre de las trincheras.
Dado el bajo número de muestras analizadas hasta ahora en comparación con los miles de cadáveres encontrados, es imposible determinar en qué medida cada una de estas bacterias contribuyó a la altísima mortalidad observada en el elevado número de muertes en la llamada Grande Armée durante su retirada de Rusia.
Para dimensionar: el nuevo análisis tomó muestras de 13 de los más de tres mil cadáveres que hay en Vilna, que son una fracción de los entre 500 y 600 mil soldados de las fuerzas armadas francesas, de los cuales unos 300 mil murieron durante la retirada.
Sin embargo sí confirma que las enfermedades infecciosas fueron una de las causas del fracaso de la famosa campaña de Napoleón conocida como la "Guerra Patriótica de 1812", que fue la primera gran derrota del general y emperador.
La siguieron la batalla de Leipzig en 1813, también conocida como la Batalla de las Naciones porque el Napoleón se enfrentó a una coalición de potencias europeas, y, por supuesto, la batalla de Waterloo en 1815, la derrota definitiva del emperador francés.
Epílogo de nuevas bacterias
Para sorpresa del equipo, también descubrieron que la cepa de B. recurrentis hallada en los soldados de Napoleón pertenecía al mismo linaje que otro estudio descubrió en la antigua Gran Bretaña unos dos mil años años antes, durante la Edad del Hierro.
Así que, de alguna manera, este linaje persistió durante milenios en Europa pero actualmente ya no existe, pues todas las cepas secuenciadas de B. recurrentis pertenecen a un linaje diferente.